Esclavitud en la iglesia
He ejercido de sacerdote durante doce años en Navarra, ahora tengo 37. Al sentirme a disgusto en los últimos tiempos dentro de dicho oficio, decidí dejarlo hace dos años. En junio del año pasado solicité oficialmente de las autoridades eclesiásticas la «reducción al estado laical» (secularización). Hoy, después de un año, y sin plazo fijo, se me niega dicha solicitud. El Papa ha paralizado todas las peticiones en este sentido. De su decisión depende mi futuro; de tal manera que, no sólo no podría contraer matrimonio por la Iglesia, sino, ni siquiera por lo civil, pues la ley no lo permite a «persona consagrada» que no tenga concedida la secularización. ¿Qué hacer entonces?(pasa a la página 10)
(Viene de la página 9)
He leído y oído sobre las proclamas del Papa en Polonia exigiendo a los países el respeto a los derechos humanos. iPalabras maravillosas!
Me consta de otros muchos con sus expedientes también paralizados y en situaciones verdaderamente angustiosas. Y todo esto, ¡en nombre de Jesús de Nazaret! Juzgue el lector y saque consecuencias.
,


























































