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Enorme abstención y gran victoria conservadora

Por segunda vez en menos de cinco semanas, el electorado británico ha dejado claro cuáles son sus preferencias en el momento presene al elegir de forma rotunda a los candidatos conservadores en las elecciones al Parlamento Europeo.Los resultados finales de las 78 circunscripciones de Gran Bretaña se conocieron en Londres a primera hora de la tarde del lunes y no dejan lugar a duda sobre el caballo ganador. Los conservadores han obtenido sesenta escaños; los laboristas. diecisiete, y uno el Partido Nacionalista escocés.

El voto popular ha quedado repartido de la siguiente forma: conservadores, 6.508.481 (50,6%); laboristas, 4.253.210 (33%); liberales, 1.690.000 (13,1 %); Partido Nacionalista escocés, 247.836 (1,9%); nacionalistas galeses, 83.399 (0,6%): otros, 90.318 (0,7%).

Los tres escaños de Irlanda del Norte, donde no participan los partidos nacionalistas, se distribuirán probablemente entre los unionistas del Ulster, dos, y uno para los independientes.

Por su parte, el Partido Liberal no solamente no ha conseguido ninún escaño, sino que perderá con toda seguridad cerca de 18.000 libras en depósitos al no haber conseguido alcanzar el mínimo del 5% en treinta circunscripciones electorales.

Los laboristas no ocultan tampoco su desencanto -esperaban obtener entre veintinueve y treinta diputados- y todo hace prever un cambio en la dirección del partido.

La victoria más clara laboralista en estas elecciones ha estado representada por la exponente máxima de esa línea confusa y difusa: Mrs. Barbara Castle, la ex ministra de Servicios Sociales, de 67 años, que quedó proclamada candidata electa por Greater Manchester North y que seguramente se convertirá en el portavoz laboralista en el Parlamento Europeo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de junio de 1979