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Se enfrían los ánimos

El mercado aparecía notablemente más apagado en relación con la jornada anterior y ello debido fundamentalmente a que los deseos compradores se habían diluido notablemente, como consecuencia de la mayor cautela observada por la demanda, ante las importantes realizaciones que se produjeron al cierre de la sesión del miércoles.No obstante, a la bolsa aún le quedaba el suficiente gas como para mantener su trayectoria positiva un día más y presentar un cierre en el que se apreciaban claros síntomas de contención.

Los valores del grupo bancario, respondiendo de nuevo al apoyo del que en general eran objeto, pues si exceptuamos el Popular, equilibrado, todos los demás quedaban flojos al cierre, ganaban posiciones, aprovechando lo exiguo de las órdenes de venta que les entraron en «caja».

La animación en los corros eléctricos resultó con mucho, inferior a la observada en la reunión precedente, pues era en estos corros donde fundamentalmente se observaba una mayor contracción en los niveles de demanda. Las químicas y papeleras pérdían posiciones, mientras los valores industriales experimentan un discreto avance.

La atonía volvió a ser la característica definitoria para un mercado, del que si descontamos aisladas excepciones, no da muestras de haberencontrado su norte, y se presenta en el actual momento en lo que aparentemente resulta el punto máximo de un diente de sierra correspondiente a una reacción técnica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de mayo de 1979