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El Ejército suministra alimentos a los afectados de Villaverde

Durante todo el día de ayer, el Ejército se encargó de suministrar alimentos a las doscientas familias de la UVA de Villaverde afectadas por las inundaciones. El alojamiento se ha resuelto habilitando parte de la iglesia de Villaverde. Para hoy está previsto el mismo plan de ayuda.

A última hora de la mañana, se reunieron en el Gobierno Civil los delegados de Urbanismo y Sanidad para buscar una solución puntual para los afectados por la inundación y dar una salida definitiva a la situación de la vivienda en la zona.La labor del Ejército ayer consistió en proporcionar desayunos, almuerzos y cenas, además de mantas, raciones de previsión y cuatro cocinas a los que se han quedado sin vivienda. Los vientos y lluvia de ayer hacen previsible que, por el momento, los afectados tengan que seguir necesitando este tipo de ayuda.

El temporal de lluvia y viento que ayer azotó Madrid provocó que el servicio de bomberos realizara más de cincuenta salidas a lo largo de todo el día.

La caída de árboles, antenas, cables del tendido eléctrico, chimeneas y cornisas -en ningún caso hubo víctimas- fueron los motivos más repetidos de actuación de los bomberos.

En Aluche, en la avenida del General Fanjul, 134, cayeron parte de los tabiques de la parte alta de un edificio de ocho plantas construido hace diez años. En Simancas, en la colonia Hogar de Belén, un cable del tendido eléctrico cayó al suelo después de ser, cortado por una persiana desprendida por el viento. Durante más de tres horas los vecinos llamaron a los bomberos porque el cable daba constantemente chispazos al chocar con el suelo.

Las llamadas para casos semejantes se sucedieron a lo largo de. toda la tarde. En el servicio. de bomberos explicaron a EL PAIS que las llamadas, alas ocho de la tarde, se seguían produciendo incesantemente y que las atendían en orden a la gravedad del caso.

Las casas del casco antiguo, en estado de ruina o semirruina, han vuelto a verse amenazadas de hundimiento por el temporal. Los tejados quedaban parcialmente desnudos cuando el viento levantaba las tejas y la caída de chimeneas y antenas colaboró en el mayor deterioro de las viviendas.

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