El Consejo Foral aprueba el anteproyecto para democratizar las instituciones navarras

El Consejo Foral de Navarra, reunido en la mañana de ayer con carácter urgente para dictaminar sobre el anteproyecto elaborado por el Ministerio del Interior en relación con la democratización de las instituciones forales, dio su aprobación al texto -con las abstenciones de Garaicoechea, Abadía, Beruete y García Ganuza- que deberá ser negociado el lunes por la Diputación con el ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa. Por otro lado, el Consejo Foral aprobó una modificación de la ley 50 de la compilación del Derecho civil foral de Navarra, por el que, en lo sucesivo, se adquirirá la mayoría de edad en la provincia al cumplirse los dieciocho años.

La sesión dio comienzo con un informe relativo a la modificación de la vigente ley 50, en lo que se refiere a la mayoría de edad. Este tema fue aprobado por unanimidad, por lo que la mayoría de edad se adquiere en Navarra a los dieciocho años. No obstante, Carlos Garaicoechea, presidente del PNV, pidió que esta norma se aplicara igualmente a los concejos y juntas generales. En cuanto al anteproyecto sobre democratización foral, segundo punto del orden del día, después de un informe del vicepresidente, Amadeo Marco, en el que, entre otras cosas, pedía que se sustituyera la expresión Asamblea Foral de Navarra por la de Parlamento Foral de Navarra, el síndico Iribarren, a petición del consejero Morte, indicó que el texto del Ministerio del Interior no constituía una modificación de la ley paccionada de 1841, considerando positivo que se abriera, a partir del proyecto, un proceso constitucional en Navarra.En este sentido, el consejero Beruete, en una larguísima intervención, dijo que los decretos sobre preautonomía constituyen un contrafuero y mostró su desacuerdo con varios artículos del texto sometido a debate.

Por su parte, el consejero Arriaga se mostró partidario del texto, mientras que Mariano Zufia, secretario general del Partido Carlista de Euskadi, se remitió a las propuestas hechas, por ocho partidos sobre el tema. En este sentido, el consejero Clavería señaló que los fueros quedaban malparados en la Constitución, ya que «ésta, tarde o tem prano, tiene que colisionar con nuestro régimen foral, nuestros derechos históricos no caben dentro del marco constitucional, porque son preconstitucionales y, más todavía, supraconstitucionales. Por tanto, nuestro ordenamiento jurídico debemos hacerlo nosotros, sin injerencias extrañas, de acuerdo con el fuero».

Por su parte, el consejero Florencio Goñi solicitó a la Diputación que en el real decreto que regulará la institucionalización democrática de los organismos forales de Navarra figurase una cláusula por la que se obligara a someter a referéndum del pueblo navarro el proyecto definitivo de constitución interna que elabore el futuro Parlamento de la provincia. Esta propuesta fue rebatida por el vicepresidente de la Diputación, Amadeo Marco, quien indicó que si se participaba en las elecciones al futuro Parlamento, de alguna manera se estaba apoyando o no el texto.

El consejero Garaicoechea centró el tema sometido a debate, al proponer que en el anteproyecto se debían hacer tres modificaciones: que quedara claro cuál de los dos órganos forales (Parlamento o Diputación) tiene la preeminencia en las decisiones, que el Parlamento tenga iniciativa legislativa, así como competencias para decidir su forma de elección y composición. Igualmente, Garaicoechea se mostró disconforme con el tratamiento que la Constitución ha dado a los fueros, «ya que se subordina a todos y cada uno de los preceptos de la Constitución». Esta tesis fue rebatida por el consejero Gurrea (UCD), quien señaló que la Constitución no vulnera los fueros.

Para el consejero Ezponda, el acuerdo que la Diputación firmará con el Gobierno tendrá carácter nefasto, ya que tanto históricamente, como jurídica y políticamente se ha hecho de esta forma, que «es lo que corresponde a dos personalidades distintas con capacidad de obrar». Ezponda pidió al Consejo que aprobara el texto con urgencia, para que el pueblo navarro pueda tener su constitución interna. Antes de someter a votación el texto del anteproyecto, el vicepresidente de la Diputación señaló que la Corporación iba a hacer lo necesario para que la resolución final fuese lo más favorable a Navarra.

«Dios nos ayudará -dijo- para buscar la solución que más convenga a Navarra.»

Puesto a votación el texto, varos consejeros indicaron que antes se debía especificar qué era lo ue se votaba, ya que al margen el texto se habían presentado varias propuestas concretas. Amadeo Marco indicó que quedaban recogidas y sometió el tema a votación. En medio de una evidente confusión, todos los consejeros dieron su voto afirmativo, mientras Garaicoechea y Beruete indicaban que se debían especificar las propuestas. Amadeo Marco cortó el tema, señalando que todo quedaba recogido y que la Diputación tomaba nota de ello para negociar en Madrid.

Con las abstenciones de Garaicoechea, Abadía, Beruete y García Ganuza quedó aprobado el texto.

La Diputación foral de Navarra estará mañana en Madrid, para discutir con el Ministerio del Interior varias modificaciones al anteproyecto actual y tratar de firmar el acuerdo definitivo, antes de que quede aprobada la Constitución. Por otro lado, a las cinco de la tarde de ayer la Corporación foral se reunió con el Consejo Parlamentario de Navarra, a fin de conocer su postura en torno al texto del anteproyecto sobre democratización foral, mientras UCD ha manifestado su total apoyo, el PSOE y PNV han señalado que no aceptan el texto, ya que contiene, en su opinión, lagunas notables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 02 de diciembre de 1978.

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