gente
Angel Orensanz,
escultor, regaló hace algún tiempo una antigua posada, cuyo origen data de 1810, al Ayuntamiento de Sabiñánigo (Huesca). Ahora esta casa, reconstruida, comienza a ser un museo que intenta reflejar la vida de esta comarca del alto Aragón. Los vecinos y habitantes de la comarca han aportado para el museo prácticamente todos los elementos que componían la vida aragonesa antes de la época de la tecnificación.


























































