"Un pacto politico-económico es la única salida racional y nacional a la crisis"
«Nosotros no firmaremos ningún pacto social, ya que sería un mal parche que agravaría los problemas en vez de resolverlos. La falta de acuerdo conduciría este invierno a una lucha sector por sector, fábrica por fábrica, tajo por tajo, que podría degenerar en huelgas inacabables, en luchas más o menos tribales que debemos evitar. Un pacto político-económico entre patronales-sindicatos-partidos y Gobierno es la única salida racional y nacional.»Con estas palabras concluyó anoche su conferencia, en el Club Siglo XXI, Marcelino Camacho, secretario general de CCOO. El líder de la primera central obrera española explicó en primer lugar a los asistentes la concepción que tiene CCOO del movimiento sindical y sus principales características. «El sindicalismo es presión y negociación» -dijo-, para pasar a describir las distintas formas de presión cuyo máximo exponente sería la huelga. Habló de los límites, las formas y la oportunidad de las huelgas. A continuación se refirió a la negociación colectiva. Ambos factores, según el dirigente de CCOO no son excluyentes «nosotros combinamos negociación con presión».
Tras afirmar que «es posible y es necesario un acuerdo y un compromiso entre clases enfrentadas», entró en la segunda parte de la conferencia referida a «CCOO ante el "después" de la Constitución y los acuerdos de la Moncloa. ¿Qué hacer?». Comenzó hablando de la crisis, a la que calificó «como primera gran crisis del capitalismo monopolista de Estado», agravada por la crisis energética y la lucha de los pueblos del Tercer Mundo, más la crisis monetaria del dólar. Todo indica -afirmó- «que estamos en presencia de una crisis general sin precedentes, que dura ya cuatro años».
Pormenorizó una serie de intentos (cumbre de Bremen, encuentros CEE-EEUU-Japón), a su juicio negativos, para superar contradicciones y crisis.
Se refirió a continuación a las características específicas de la crisis mundial en nuestro país (transición de un Estado fascista-policial a un Estado democrático: existencia de tres poderes: aparato del Estado, oligarquía y fuerzas e instituciones democráticas; pugnas por el predominio entre distintas fuerzas y terrorismo), para señalar el objetivo inmediato de consolidar la democracia y sanear la economía. «Después nuestro objetivo esencial sigue siendo asegurar el trabajo, el pan y la libertad y que la democracia entre en las fábricas.»
Expuso las cifras alarmantes del paro (más de un millón de trabajadores), se refirió a la necesaria reducción de la inflación y a la penuria inversora actual. En base a estos parámetros analizó y comentó la alternativa empresarial a la crisis (topes salariales del 10%, libertad de despido, límites a los derechos de los trabajadores) para concluir que supondría que los trabajadores pagarán la mayor parte de los costes de superación y que era inaceptable. Tras comentar los, estudios de Fuentes Quintana, aparecidos en EL PAÍS, expuso la alternativa de CCOO a la crisis: cumplimiento total de las pactos de la Moncloa y pacto político-sindical-patronal-gubernamental.
Este último pacto se centraría en un «plan de solidaridad nacional contra el paro y la reconversión económica», en la democratización de las relaciones laborales y derechos sindicales, en el desarrollo de las leyes orgánicas contenidas en la Constitución, en el establecimiento de un calendario electoral (municipales y legislativas) y en la puesta en marcha de órganos de seguimiento y control que garanticen el cumplimiento de lo pactado.


























































