Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
UCD, ante su primer congreso

La compleja transformación de una coalición en un partido unificado

Desde noviembre de 1976, en que Areilza y Pío Cabanillas daban los primeros pasos para la articulación política de la derecha liberal, hasta la realidad actual del Centro, cristalizado en torno a Adolfo Suárez, han transcurrido casi dos años de esfuerzos, trabajo y operaciones políticas de variada factura. UCD, partido del Gobierno, está a punto de celebrar su primer congreso tras una gestión complicada, que podría resumirse en el proceso de transformación de una coalición muy compleja en un partido unificado.En noviembre de 1976, un año después de la muerte de Franco, la derecha liberal realizaba su primer acto de presencia en Madrid, en una reunión presidida por José María de Areilza y Pío Cabanillas, de cara a las próximas elecciones y con la aspiración de cubrir al sector delimitado por la derecha neofranquista, representada por Alianza Popular y los partidos marxistas de la oposición democrática.

La nueva organización, bajo el nombre de Partido Popular, incluía numerosas personalidades independientes, miembros del grupo Tácito, elementos de Fedisa, liberales independientes, regionalistas, socialdemócratas y demócratas cristianos y se definía como «partido aconfesional, inspirado en el humanismo europeo y en un criterio abierto y democrático».

Con el Partido Popular como eje, en enero de.1977 se constituyó, bajo la denominación de Centro Democrático, una alianza de ocho, partidos centristas: Partido Popular (PP), cuyos líderes eran «José María de Areilza y Pío Cabanillas; Unión Democrática Española (UDE), con Alberto Monreal; Partido Popular Demócrata Cristiano (PPDC), de Fernando Alvarez de Miranda e Iñigo Cavero; Federación de Partidos Demócratas y Liberales (FPDL), de Joaquín Garrigues; Partido Liberal (PL), de Enrique Larroque; Partido Demócrata Popular (PDP), de Ignacio Camuñas; Partido Socialdemócrata (PSD), de Francisco Fernández Ordóñez, y la Unión Demócrata Cristiana (UDC), de Jesús Barros de Lis.

Esta agrupación se efectuaba bajo los siguientes puntos básicos: comparecer unidos en las próximas elecciones; elaboración de un programa electoral; un compromiso para la realización de una nueva Constitución de carácter democrático, y un plan de actuación política futura.

Al mes siguiente el Partido Popular celebró su primer congreso, del que resultaron elegidos los miembros del comité político. En el mismo figuraba como presidente Pío Cabanillas; como vicepresidentes, José María de Areilza y Emilio Attard; como secretario general, José Luis Alvarez, y José Pedro Pérez Llorca como secretario general de coordinación.

Intervenciones gubernamentales en el Partido Popular

A raíz de la entrevista de los señores Areilza y Cabanillas con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, en marzo de 1977, José María de Areilza dimitió como vicepresidente del Partido Popular y causó baja en el mismo. Esta dimisión se relacionó en medios políticos con una amplia operación propiciada por el Gobierno, con vistas a dirigir una opción de centro en las, próximas elecciones, y cuyos hilos aparecían conducidos por el entonces vicepresidente segundo del Gobierno, Alfonso Osorio, y el ministro de Justicia, Landelino Lavilla, entre otros. La presión gubernamental estaría encaminada a eliminar los obstáculos existentes para poner al Centro Democrático bajo la capitanía del señor Suárez.

En una reunión posterior de la comisión ejecutiva del Centro Democrático se admitió la posible incorporación al mismo del presidente Suárez, pero no del equipo propuesto por él.

A finales del mes de abril, y ya muy próxima la fecha de presentación de candidatura, Centro Democrático se constituyó formalmente en coalición electoral. El día 23, el ministro de Obras Públicas, Leopoldo Calvo Sotelo, dimitió de su cargo para integrarse en Centro Democrático y constituir desde el mismo una cabeza de puente, de cara a la posible presentación de Suárez como líder de una coalición de independientes con CD.

Nace UCD en torno a Suárez

La tarde del 3 de mayo de 1977, Leopoldo Calvo Sotelo presentó ante la Junta Electoral Central los documentos correspondientes a la coalición Unión de Centro Democrático.

Esta coalición se había constituido ese mismo día por la mañana, en el despacho del señor Calvo Sotelo, y según constaba en una nota hecha pública a continuación, uno de sus fines era «apoyar en las próximas Cortes la política del presidente Suárez en la consolidación definitiva y pacífica de una democracia estable en España». Según el comunicado dado a conocer, UCD se proponía «ofrecer a los electores una posición moderada, como la que representan los partidos no marxistas preponderantes en Europa, de filiación demócrata cristiana, liberal y socialdemócrata».

Ese mismo día se daba a conocer la comisión ejecutiva de la nueva coaliciones electorales, la noche de Pío Cabanillas, Fernando Alvarez de Miranda, Francisco Fernández Ordóñez, Joaquín Garrigues, Ignacio Camuñas, Enrique Sánchez de León y Leopoldo Calvo Sotelo.

Pocas horas antes de que finalizara el plazo de inscripción de las coaliciones electores, la noche de ese mismo 3 de mayo, Adolfo Suárez anunció su presentación como candidato a diputado en las próximas elecciones, en calidad de independiente dentro de UCD.

Abandonos de primera hora

A los tres días de la presentación de la coalición surgieron las primeras tensiones por las presiones gubernamentales en la formación de las listas electorales lo que provocó, en los siguientes días, algunas retiradas: Antonio Senillosa (máximo dirigente del Partido Popular de Cataluña), del Partido Liberal, de Enrique Larroque, de

(Pasa a página 14) (Viene de página 13)

USDE; del Partido Progresista Liberal, y de José Luiz Zabala (PSD), uno de los tres gerentes de la Unión de Centro.

Superadas estas primeras tensiones, UCD hizo público, el 17 de mayo, su manifiesto político, matizado en un programa dado a conocer días más tarde. Los dos grandes objetivos que se proclamaban en el citado programa, como prioritarios para la culminación del proceso de democratización, eran la «configuración de un Estado de derecho bajo la forma de la Monarquía constitucional, y afrontar, seria y responsablemente, la grave crisis económica que sufre el país. Para ello se considera precisa la elección de unas Cortes constituyentes y la formación de un Gobierno estable y coherente».

La campaña de Unión del Centro Democrático fue más corta que la de otras fuerzas electorales y desplegó su máxima intensidad en torno a la persona del número uno y presidente del Gobierno, Adolfo Suárez.

Las elecciones del 15 de junio dieron a UCD 6.309.517 votos para el Congreso y 9.530.363 para el Senado, que se tradujeron en 165 diputados y 106 senadores.

El presidente Suárez puso su cargo a disposición del Rey, quien al día siguiente confirmó en su puesto y le encargó la formación de nuevo Gobierno.

UCD, en el poder

El día 4 de julio se hizo público el tercer Gobierno de la Monarquía, presidido por Adolfo Suárez, e integrado en su mayoría por miembros de Unión de Centro Democrático.

Actualmente, y tras la remodelación del pasado mes de febrero, todos los ministros pueden considerarse personalidades dentro del partido, incluso algunos que, como el ministro de Industria, Agustín Rodríguez-Sahagún, no habían tenido militancia con anterioridad a su entrada en el Gobierno. Aquella crisis dejó fuera a ministros que, como Enrique Fuentes, se habían mostrado remisos al ingreso en UCD, al tiempo que permitía la entrada de hombres del partido, como Sánchez Terán, entonces secretario de organización de UCD, o Rafael Calvo Ortega, que actuaba de portavoz del partido en el Senado.

Ese mismo mes de agosto se celebró el primer consejo político de UCD, y en los primeros días de septiembre se hicieron públicos los nombramientos de los componentes de la ejecutiva del partido. El pasado 11 de mayo, el consejo político de Unión de Centro Democrático decidió remodelar el comité ejecutivo, otorgándole las funciones de órgano rector de la dirección y de la decisión política del partido. El nuevo comité quedó integrado por Adolfo Suárez, como presidente; diez secretarías ejecutivas; los ministros que son parlamentarios, y los jefes de los grupos parlamentarios del Congreso y del Senado. Como principal novedad de esta remodelación apareció la creación de una secretaría de coordinación general, cargo para el que fue elegido Rafael Arias Salgado, a partir de entonces número dos del partido.

En noviembre de 1977, el comité ideológico, creado en la primera reunión del consejo político de UCD, dio a conocer el documento de principios programáticos, en el que Unión de Centro Democrático se definía como «un partido democrático, interclasista, reformista y de ámbito nacional con estructura regional». Por otra parte, durante el mes de diciembre se efectuó la disolución de los partidos originarios que formaron la coalición UCD, en beneficio de la consolidación de un solo partido.

Sólo la Federación Socialdemócrata rechazó su disolución y abandonó la Unión de Centro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de octubre de 1978

Más información

  • Un proceso de casi dos años, cristalizado en torno a Adoffo Suárez