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Un muerto en violentos enfrentamientos con la policía en Pamplona

Germán Rodríguez, de 27años de edad, hijo de un conocido médico analista pamplonica, ha fallecido a las 2.50 horas de la madrugada como consecuencia de una herida de bala en la cabeza producida en los enfrentamientos que tuvieron lugar ayer en la capital navarra y que comenzaron en la corrida de toros de San Fermín.La víctima había ingresado sobre las diez y media de la noche en el Hospital Provincial de Navarra, fue intervenido quirúrgicamente, pero los esfuerzos médicos resultaron baldíos. El balance definitivo de los sucesos se cifra en unos diez heridos y doscientos contusos. El comisario de policía señor Rubio declaraba al filo de las tres de la madrugada que la situación era tensa y totalmente desbordada. Manifestó que la policía se vio obligada a efectuar disparos en la propia plaza de toros. Dos policías fueron acuchillados. A consecuencia de estos sucesos hoy, no se celebrará el tradicional encierro.

Una compañía especial de la Policía Armada llegó esta madrugada a Pamplona para reforzar la guarnición de la capital navarra. «Las fiestas han terminado -declaró el comisarlojefe de policía-, están ya reventadas.»

Los incidentes comenzaron cuando un grupo de mozos paseó por el ruedo una pancarta pidíendo amnistía y libertad para detenidos y fueron abucheados por espectadores de los tendidos de sombra, recibiendo una lluvia de almohadillas e inicilándose un enfrentamiento entre los que llevaban la pancarta y los grupos; que habían criticado su proceder.

Entonces se produjo la violenta irrupción de fuerzas especiales de la Policía Armada en la plaza de toros de Pamplona, que, disparando pelotas de goma y botes de humo indiscriminadamente, provocó sucesos de suma gravedad.

Se vivieron auténticos momentos de histeria. El público intentaba salir precipitad amen te de la plaza y la confusión reinante aumentó.

Durante toda la madrugada los en frentam lentos e incidentes se reprodujeron por todas las calles de la ciudad y algunos grupos intentaron asaltar el Gobierno Civil. Otros quisieron hacer lo mismo en el palacio de la Diputación y arrojaron una bomba incendiaria, que prendió, tras atravesar una ventíana, una mesa de un despacho.

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Batalla campal en la plaza de toros y calles de Pamplona

(Viene de la página primera.)

Los hechos se iniciaron cuando al término de la corrida un grupo de mozos desplegó en el centro de la plaza una pancarta verde en la que se pedía amnistía total y la libertad de los presos en estas fiestas de San Fermín.

La aparición de esta pancarta produjo reacciones contrapuestas en el público, y mientras una parte gritaba Etxera y Presoak kalera, otra prorrumpió en gritos de San Fermín, San Fermín. Se lanzaron almohadillas al ruedo, principalmente desde el tendido de sombra, mientras las peñas, desde los graderíos de sol, apoyaban y coreaban la acción de los portadores de la pancarta. Un grupo de personas -alguna de ideología derechista- prorrumpió en diversos gritos condenatorios contra los mozos. Estos, en número de unos cien, se subieron al tendido y protagonizaron un enfrentamiento violento, a golpes con las personas de ideología contraría.

En ese momento hizo su aparición, inesperadamente y por la puerta de salida de las peñas, la Policía Armada, que, desde el misino momento en que pisó la arena, empezó a disparar indiscriminadamente botes de humo y pelotas contra todas las personas concentradas en la misma. Mientras tanto, unos 17.000 espectadores, que llenaban el resto del coso, iniciaban la salida apresurada por las puertas de la plaza.

La reacción no se hizo esperar y la plaza de toros se convirtió en una batalla campal, con lanzamiento de botellas y todo tipo de objetos contundentes contra la Policía Armada, que tuvo que replegarse mientras continuaba disparando.

Los botes de humo y cargas de la policía desde dos puertas de acceso al coso se sucedieron ininterrumpidamente, lo mismo que el lanzarruento de todo tipo de objetos por parte de cientos de personas. Poco después de la retirada de la policía, el público, que había mantenido una postura discrepante con la aparición de la pancarta: y la politización de las fiestas, prorrumpió en un unánime grito de gobernador dimisión. Las escenas de histerismo y el apelotonamiento en las puertas de salida eran importantes y peligrosos. Mientras, en el exterior de la piaza tenían lugar también otros enfrentamientos y grupos de personas arremetían contra la policía con gritos de policía asesina y otros de apoyo a ETA.

La enfermería de la plazade toros fue llenándose de heridos, y posteriormente el hospital provincial y la residencia sanitaria. A medianoche no había podido establecerse con exactitud el número de heridos y su gravedad, aunque se sabe que al menos cinco de ellos lo son por arma de fuego.

Según la agencia Europa Press, alrededor de treinta policías armados resultaron lesionados en los enfrentamientos habidos en la tarde y en la noche de ayer, y se estima que al menos otros tantos civiles sufren heridas.

Barricadas y asaltos

Hacia las diez y cuarto de la noche, un grupo de manifestantes se dirigió hacia el edificio del Gobierno Civil para protestar por la intervención de la fuerza pública. En la avenida Franco, frente al Gobierno Civil, quemaron varios coches y levantaron barricadas, y se produjo un intento de asalto al edificio.

A últimas horas de ayer continuaban los enfrentamientos por las calles de Pamplona y podían escucharse disparos de armas de fuego. Se produjeron diversas detenciones por las calles, algunas de ellas a punta de pistola.

El gobernador civil de la provincia, Ignacio Llano, convocó de madrugada una reunión con dirigentes de partidos políticos y representantes de las Peñas de San Fermín en la sede del Gobierno Civil para tratar sobre los graves hechos ocurridos.

Hoy no saldrá a la calle el diario El Pensamiento Navarro, cuyo personal de redacción y talleres se vio imposibilitado de llegar hasta el edificio del periódico por los sucesos acaecidos después de la corrida de toros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de julio de 1978

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