Gente
Patric Kouchnire,
de veinticuatro años de edad, sonríe a los fotógrafos una semana después de haber vivido una increíble aventura: se cayó desde el piso veinticinco de una torre de apartamentos de Vancouver (Canadá), con la fortuna de que había una piscina. El resultado fueron unos rasguños y unas ligeras contusiones.


























































