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Airadas reacciones por la publicación del borrador constitucional

La difusión en toda la prensa de la primera parte del borrador de la Constitución, desvelado por la revista Cuadernos para el Diálogo, provocó la inmediata y airada reacción, tanto de los siete miembros de la ponencia constitucional como de los partidos, e incluso de algunos periodistas, que elevaron su protesta al diputado de UCD y ponente José Pedro Pérez-Llorca.

Tanto el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como Unión de Centro Democrático (UCD) convocaron a sus representantes en la comisión constitucional del Congreso de Diputados.Antes de que se adoptara esta decisión, los miembros de la ponencia constitucional habían realizado enérgicas protestas que fueron desde la calificación de lamentable, a las acusaciones veladas o al ataque, por vía de la ética profesional, a los responsables de la revista que levantó el velo informativo.

Manuel Fraga, de Alianza Popular, acusó claramente al PSOE: «El origen está claro -dijo- El Partido Socialista Obrero Español ha tenido la originalidad de repartir cerca de cien copias y, naturalmente, ésas se han filtrado.» El líder de AP se lamentó de la decisión de los responsables de Cuadernos: «Desde luego, la ética profesional periodística no ha quedado muy alta en este caso.»

Jordi Solé-Turá, del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), coincidió con su compañero aliancista. Solé afirmó que ya se lo temía y que le había producido una gran indignación. «Esto no tiene nada que ver con la libertad de prensa -añadió-, porque todavía no se ha entrado en el debate público a través de los mecanismos regulares de las Cortes, que son, en definitiva, las calificadas para debatir y dar a conocer a la opinión el fondo de las disposiciones constitucionales. » El líder comunista lanzó también veladas acusaciones al afirmar: «Políticamente es una cuestión muy seria, ya que la revista que ha publicado parte del borrador tiene una determinada y notoria adscripción política. Creo que el grupo en cuestión tiene una singular responsabilidad para la aclaración de los hechos. »PSOE: «No somos los autores de la filtración»

Los líderes centristas fueron más moderados en sus declaraciones. Miquel Roca Junyent, de la minoría vasco-catalana, se limitó a declarar: «La publicación anticipada del borrador es una circunstancia lamentable.» Gabriel Cisneros, de Unión de Centro Democrático, llegó incluso a felicitar a quienes habían dado la primicia informativa, si bien estimó que la publicación parcial y prematura del texto puede tener consecuencias lamentabilísimas en el plano político.

Las veladas acusaciones lanzadas contra el PSOE fueron atajadas por el secretario de información de la comisión ejecutiva del partido, Javier Solana, que negó en rotundo la existencia de fotocopias realizadas por el partido. El diputado socialista lanzó acusaciones en otras direcciones: «El borrador de la Constitución lo conocen muchas personas más. Existe un señor en la Autónoma, que precisamente no es del PSOE, que lo tiene en su poder. También lo conocen en la Generalitat y en el Episcopado, si no pregunten al señor Tarradellas.»

Solana recordó también las recientes declaraciones del cardenal Tarancón, que hacen suponer un conocimiento previo del texto e hizo patente el criterio del partido, en el sentido de que si bien se puede lamentar la publicidad del borrador, no se puede condenar la publicación.

Especialmente afectado por la polémica se mostró el representante del PSOE en la ponencia constitucional, Gregorio Peces-Barba.. Su primera reacción consistió en enviar un telegrama al director de Cuadernos por el que presentaba su dimisión como miembro del consejo de administración y de la junta de fundadores de la revista.

Peces-Barba, ponente socialista, estimó que la publicación del borrador constituía una muestra de gran irresponsabilidad, que causaba graves daños a los trabajos de la ponencia.

Por otra parte, la noticia de que un grupo de periodistas acreditados en las Cortes había elevado una protesta por la filtración, provocó la contestación contraria de otro grupo de periodistas. Los informadores acreditados en el Parlamento de EL PAIS, Cifra, Colpisa, Pueblo, Avui, El Heraldo de Aragón, Pyresa, Ultima Edición de Radio Nacional y Triunfo redactaron un comunicado en el que expresan su sorpresa por esa protesta y transmiten su felicitación a los compañeros que obtuvieron la primicia informativa. «Todos nosotros -afirman- nos mostramos contrarios en su día a la confidencialidad.»

La última reacción digna de reseñarse es la del Partido Socialista Popular (PSP), que, como se sabe, no forma parte de la ponencia constitucional. «Ante la anómala situación ocurrida ahora, el PSP estudiará próximamente la posible reserva de su participación en los debates que se realicen en el pleno de la comisión constitucional. »

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de noviembre de 1977

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