Los acuerdos de la Moncloa son históricos, afirmó ayer Marcelino Camacho
En cuatro ocasiones fueron calificados de históricos los acuerdos de la Moncloa, suscritos por el Gobierno y los partidos respecto a la situación económica, por el secretario general de la Confederación de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, a lo largo de una rueda de prensa celebrada ayer.
El líder de CCOO afirmó que nuestro país atraviesa una grave crisis: paro, atentados terroristas, Játiva -se refiere a una reunión de generales para tratar la situación política, celebrada hace unas semanas-; y que la libertad y el pan están en peligro. Por ello, manifestó, era obligado llegar a este acuerdo histórico «que ponga fin a la sicosis de vacío y de crisis que hay en el país». Aunque en la Moncloa no han estado las centrales sindicales y la pequeña y mediana empresa, «el gran capital está representado en el propio Gabinete, con ministros como el señor Oliart» -dijo el secretario general de CCOO-, los acuerdos coinciden en buena medida con lo que el secretariado de CCOO ha venido planteando desde hace tiempo. El señor Camacho leyó, a este respecto, conclusiones del Consejo Confederal de su organización fechados en julio y septiembre.Se refirió, a continuación, a los puntos del acuerdo con los que su organización no está de acuerdo «y que ponen de manifiesto nuestra independencia con respecto a los partidos obreros». Partidos y centrales, dijo, tienen sus ámbitos propios, aunque en ocasiones, como la que nos ocupa, esos ambitos coinciden o se yuxtaponen. Las cantidades destinadas al paro nos parecen insuficientes, al igual que los topes de aumento salarial, y la posibilidad que se otorga a la patronal de reducir en algunos casos el 5% de las plantillas, son los principales puntos criticados por la central. No obstante, según el secretario general, CCOO espera que la Administración y los partidos se pongan en contacto con las fuerzas sindicales y la pequeña y mediana empresa, antes de que se concreten los acuerdos de la Moncloa, y puedan modificarse los mismos.
Insistió luego, a preguntas de los periodistas, en que CCOO seguía oponiéndose al pacto social, y definió los acuerdos de la Moncloa como algo diferente, como un pacto político-económico-social, rogando inmediatamente después de haberlo expresado que se suprimiera «lo de social, por las connotaciones». El pacto social, afirmó, significa política de rentas, en lo esencial, y en la práctica un bloqueo salarial y el reparto de beneficios en diferido. Una trampa. El pacto de la Moncloa es otro tema, ya que introduce modificaciones en el, modelo de crecimiento o desarrollo económico y comporta un reparto equitativo de las cargas y sacrificios de la crisis, así como una legislación progresista para los trabajadores. Se trata de un nuevo modelo en el que la oligarquía tendrá que compartir las decisiones con los trabajadores.
Posteriormente, el señor Camacho se refirió a ciertas infórmaciones de prensa, en especial a EL PAIS, que ayer había calificado de central de inspiración comunista a CCOO «afirmando que había en ellas un tufillo preelectoralista y anti Comisiones». «Nosotros somos la central más abierta y pluralista que hay en el país. » Arremetió contra las centrales burocráticas, defendió el asamblearismo controlado y recordó la presencia sindical de CCOO en los años duros de represión franquista. Terminó preguntándose el secretario general de CCOO: «¿por qué ese machacón interés de la prensa en calificarnos de comunistas? Si esto continúa, deberemos informar a los trabajadores de lo que pasa, lo que hay detrás de las tergiversaciones de nuestras noticias.»
Al preguntar si el pacto de la Moncloa era un plan de estabilización, Garcia Salve respondió crue era «un plan de estabilización mitigada» Hablaron después, entre otros temas, de la gran afiliación sindical en España y en especial en CCOO -millón y medio de carnets en estos momentos-, del escaso interés del Ministerio de Trabajo en fortalecer las convocando las elecciones, cuya preparacion exigiría como mínimo un mes, y devolviendo el patrimonio. Enjuiciaron duramente los comunicados de la patronal CEOE y anunciaron que el sábado se reunirá el Consejo Confederal de CCOO para volver a analizar el pacto de la Moncloa.
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