Ir al contenido
_
_
_
_
GENTE

Miguel García Martínez,

de 65 años de edad, que reside en Benatae (Jaén), realiza una vida normal pese a ser ciego. El mismo, y sin ayuda, carga su burra con estiércol y abona sus olivos, sin que jamás se haya equivocado o esparcido abono en otra tierra que no fuera suya. En ocasiones hace de pastor y camina por la sierra con cabras y ovejas.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_