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El divorcio como fábrica de huérfanos

«El matrimonio es indisoluble por el bien de la sociedad pública», dice monseñor Laureano Castán, obispo de Sigüenza-Guadalajara, en una pastoral sobre el matrimonio. «Donde se establece el divorcio - añade- se establece una fábrica al por mayor de huérfanos con padre y madre (que son los huérfanos más desgraciados) y una fuente inagotable de matrimonios rotos y fracasados, porque el divorcio es una invitación a la infidelidad conyugal.»

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