El consumidor no puede ser el único sacrificado
El consumidor no puede ser la única persona que cargue mediante su austeridad con los sacrificios que exige la grave situación económica española. Esta situación ha de ser asumida por todos los españoles en la medida y proporción que éstos puedan contribuir a salvarla. A esta conclusión general se llegó al término de las Primeras Jornadas de Derecho del Consumo, organizadas por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), y que fueron clausuradas el sábado por el ministro de Justicia, Landelino Lavilla.


























































