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Paro total, indignación y luto en Navarra

Como consecuencia de los graves sucesos ocurridos durante la jornada del viernes en Pamplona, en los que resultó muerta una persona y herido de extrema gravedad un joven de quince años, el paro en Navarra fue ayer total. Pamplona, invadida por brigadas antidisturbios de la Policía Armada y Guardia Civil, parecía una ciudad tomada militarmente. Las emisoras locales anularon su programación, emitiendo únicamente música clásica y comunicados. Navarra, entre el estupor y la indignación, estaba ayer de luto.

A las ocho y media de la mañana de ayer, el Gobierno Civil informó que el joven muerto a las nueve de la noche del viernes había sido identificado. Se trataba de José Luis Cano Pérez, de veintiocho años, nacido en Aranjuez (Madrid), domiciliado en Rentería, calle Beraun Berri, 9, tercero, y trabajador en La Voz de España, de San Sebastián, como cajista. Es militante de Comisiones Obreras de Euskadi. La investigación había sido costosa, ya que, en el momento de fallecer, José Luis Cano no llevaba encima ningún tipo de objetos ni de idenitificación personal. Por otra parte, se conocía también la identificación del único herido grave, Jesús María Burguete Aztozqui, de quince años.Ante la gravedad de los hechos el gobernador civil de Navarra, Fernando Pérez de Sevilla, reunía a las dos de la madrugada de ayer a los informadores, para leer una nota oficial sobre la jornada. Según el gobernador, «se ignoran las circunstancias exactas de su muerte, si bien se supone pudo haber sido producida por algún disparo que las fuerzas de la Policía Armada se vieron obligadas a efectuar en las proximidades de la calle Calderería, cuando tres miembros de las mencionadas fuerzas se vieron sorprendidos por el ataque de un grupo de personas escondidas en un portal y armadas de piedras. Los policías efectuaron tres disparos, uno de los cuales pudo alcanzar al fallecido».

Posteriormente, al mediodía de ayer, el Gobierno Civil de Navarra hacía pública una nota oficial, en la que, después de hacer referencia a los incidentes, en los que resultaron también heridos siete miembros de la Policía Armada, con contusiones de diversa consideración, se añade que José Luis Cano «resultó alcanzado por uno de los tres disparos que las fuerzas de la Policía Armada se vieron obligadas a efectuar en las proximidades de un bar de la calle Calderería, cuando tres miembros de tales fuerzas se vieron sorprendidos por el ataque súbito inesperado de un numeroso grupo de manifestantes, del que formaba parte el fallecido, que golpearon a los policías, quienes se vieron en la necesidad de defenderse»

Versión de los testigos

Sin embargo, las versiones oficiales no coinciden con las de al menos tres testigos presenciales Según explicaron éstos a EL PAIS, «hacia las ocho y cuarto de la noche, se produjo un enfrentamiento entre unos cincuenta manifestantes y varios policías armados que, con rifles lanzapelotas avanzaban por la calle Calderería. Unos cinco metros antes del bar Manuel, algunos poIicías se resguardaron entre los coches aparcados y otros tres se metieron en varios portales. La gente que estaba allí reunida les tiró algunos cascotes de obra. En aquel momento al menos dos policías sacaron sus pistolas y dispararon contra los manifestantes. José Luis Cano les tiró una piedra y se metió en el bar. Uno de los Policías que estaba en un portal cuando el fallecido intentó salir del bar, le agarró del cuello y comenzó a golpearle con la porra en la cabeza. En ese momento se acercó un cabo, que había estado disparando desde detrás de un motocarro, con la pistola en la mano y le golpeó de arriba a abajo, sonando un disparo. El chico se cayó redondo con la cabeza dentro del bar y el resto del cuerpo fuera. Entonces el cabo que tenía un bigote negro -versión que también da el Diario de Navarra- golpeó el cadáver y le insultó. El alcalde del concejo de Ansaoin, que estaba dentro del bar y había visto los hechos, salió y les preguntó a los policías si pretendían "matarnos a todos". El cabo se dirigió a él y le dio dos bofetadas. Inmediatamente después, desaparecieron.»

Según se pudo saber, José Luis Cano falleció en el acto por un disparo de bala que le penetró por el cuello a la altura de la nuca.

Igualmente en la nota del Gobierno Civil se manifiesta que «tanto por el domicilio del fallecido, como por la procedencia de alguno de los miembros integrantes del grupo agresor, se ha podido comprobar que se trataba de personas expresamente desplazadas a esta provincia para incitar a la jornada de lucha. Por la autoridad judicial competente se instruyen las diligencias oportunas».

Puntualizaciones del hermano de la víctima.

En relación con este suceso, el hermano de José Luis Cano, Angel Cano, remitió al director de EL PAIS la siguiente carta, puntualizando:

«Primero: don José Luis Cano Pérez, empleado del periódico La Voz de España, de San Sebastián, estaba domiciliado en dicha ciudad en la calle Miguel Imaz, 1, 2º, siendo por tanto incierto que actualmente habitaba en la localidad guipuzcoana de Rentería.

Segundo: como consecuencia de las relaciones afectivas que nos unían a mi hermano y a mí en la familia de don Andrés Echeverría Ezcurra, alcalde pedáneo de la Rochapea, José Luis venía periódicamente a Pamplona, encontrándose en esta ciudad, en casa de los señores de Echeverría, disfrutando de unas vacaciones desde el pasado día 4 de mayo, mucho antes de que comenzaran en el País Vasco los sucesos acaecidos en estos días.

Tercero: la versión de los hechos que da el Gobierno Civil de Navarra en la nota a que hago referencia no se ajustan, en lo que afecta a mi hermano, a las versiones prestadas por los testigos presenciales que ya han declarado en el Juzgado de Instrucción número dos de Pamplona, y que en el día de ayer publicaba Diario de Navarra.

Cuarto: no puedo admitir con base a unas suposiciones contrarias a la realidad de los hechos, se trate de empañar la conducta de mi hermano que, una vez retenido por la policía, y mientras era apaleado, recibió, en la parte posterior de la cabeza, un impacto de bala a menos de un metro de distancia, que lógicamente produjo su fallecimiento.»

Por lo que respecta a la jornada de ayer, hubo diversos enfrentamientos entre manifestantes y las brigadas antidisturbios de las fuerzas de la Policía Armada, que disolvieron a los grupos con disparos de pelotas de goma y botes de humo. En la mayor parte de la carretera de acceso a Pamplona, así como en calle! de la ciudad, se colocaron barricadas que impedían la entrada. En varios edificios se veían colgadas ikurriñas con crespones negros.

Al mediodía habían sido detenidas treinta personas, entre las que se encontraban José María Solchaga, candidato al Congreso por el Frente por la Unidad de los Trabajadores, y Manuel Burguete, también candidato al Congreso por la Unión Navarra de Izquierdas.

Por su parte, el Ayuntamiento de Pamplona, reunido urgentemente en un pleno extraordinario, acordó manifestar su protesta y condena, «con toda energía y responsabilidad, de la actuación de la fuerza pública», a la vez que reitera con la máxima vehemencia «la excarcelación inmediata de todos los presos políticos vascos». Igualmente, el pleno acordó colocar a media asta la bandera de la ciudad y comisionar a los concejales Valimaña, Urmeneta y Pérez Balda, para que se trasladen inmediatamente a Madrid y expongan al presidente del Gobierno la situación del País Vasco y la urgencia de adoptar las medidas adecuadas. Por su parte, el Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Navarra, así como varias ikastolas de Pamplona expresaron también en una nota su condena por la violenta actuación de las fuerzas de orden público ayer.

En algunas de las calles de Pamplona han aparecido pintadas en euskera y castellano alusivas a los sucesos del viernes, pidiendo justicia.

A última hora de la tarde se supo que Luis Santamaría Miquelena, de 72 años, falleció cuando presenciaba desde el balcón de su casa la actuación de la fuerza pública contra un grupo de manifestantes. Al parecer, la víctima falleció a consecuencia de un shock que sufrió al sentir un impacto de bala en la pared del balcón.

Por lo que respecta a Jesús Burguete Aztozqui, de quince años, en un parte médico facilitado ayer al mediodía por el Hospital Provincial de Navarra, se señala que mejora dentro de la extrema gravedad, a pesar de que sufre estallido craneal con conmoción cerebral.

Los periódicos Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro no saldrán hoy a la venta, como consecuencia de los acontecimientos sucedidos en los últimos días en el País Vasco. Tampoco será editada mañana La Hoja del Lunes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 1977

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