Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
EDITORIAL

Una propuesta

AYER. ANTE los electores franceses, se llevó a cabo un debate televisado entre el jefe del Gobierno, señor Barre, y el jefe de la oposición, señor Mitterrand.El pasado 21 de octubre, el presidente norteamericano, Gerald Ford, y el candidato demócrata Jimmy Carter discutieron los grandes temas de la política interior y exterior ante, según las estimaciones, más de cien millones de ciudadanos. En general, todos los jefes de Gobierno y los jefes de la oposición mantienen debates públicos antes de cada elección general.

Con deplorable pobreza imaginativa, nuestra televisión estatal no ha dado un solo paso en este sentido. Y hay que decir- que el señor Suárez no puede aspirar a la etiqueta de gobernante europeo si no pasa por la prueba de fuego de un debate verdadero, esto es, de un cara a cara sin manipular.

EL PAIS ha propuesto al presidente del Gobierno que acepte un debate en nuestra redacción con quien consideramos, a tenor de la encuesta recientemente publicada, el líder con más fuerte puntuación en la izquierda española: el secretario general del Partido Socialista Obrero Español, Felipe González. Ambos líderes encabezan, además, los sondeos de opinión que se han hecho.

El 4 de mayo, el señor Fraga desafió al presidente del Gobierno a un debate en directo en televisión. Desde el palacio de la Moncloa se ha dejado entrever que altas responsabilidades de Estado impiden al candidato de la UDC aceptar el reto. Ni resultan convincentes los argumentos del señor Suárez ni tampoco parecen muy fundados los derechos del retador, que difícilmente hubiera admitido tal propuesta de Dionisio Ridruejo cuando era ministro de Información, o de Jordi Pujol -por ejemplo- cuando desempeñó la cartera de Gobernación. Todavía es más dudosa la utilidad que pudiera tener una confrontación entre los dos antiguos ministros del Gobierno Arias. La presencia de periodistas en el debate que proponemos evitaría el que se convierta en un capítulo de reproches mutuos entre los candidatos.

Pensamos que el presidente del Gobierno no recurrirá a su AP propósito de no hacer campaña electoral para rechazar esta invitación. Es, por el contrario, una propuesta de interés público que, pesamos, el jefe del Gobierno debe aceptar.

EL PAIS ha contratado ya, a su cargo, la filmación y sonorización del debate, que cederá, si llega a realizarse, gratuitamente a RTVE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de mayo de 1977