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Alemania apoya firmemente la integración española en Europa

Con palabras tajantes y definitivas, el canciller federal, Helmut Schmidt, ue ayer ofreció un almuerzo oficial a los Reyes, en su segundo día de estancia en Bonn, dejó bien sentado que el interés actual de la República Federal de Alemania no es puramente coyuntural, ni se debe exclusivamente a los muchos intereses económicos alemanes en España. Las coordenadas de la política exterior española, reflejo evidente de un cambio rotundo en su política interior, han variado tanto en los últimos meses, vino a decir Schmidt, que la voz de España vuelve a ser oída y respetada y está empezando a ocupar el puesto que le corresponde en el con cierto internacional.

El parlamento del líder socialdemócrata alemán, improvisado, como todos los suyos, no hacía otra cosa que ratificar el discurso del presidente de la RFA, Walter Scheel. Schmidt dijo de don Juan Carlos que «se une en vuestra persona, en feliz manera, la historia y la voluntad decidida de un pueblo para resolver sus problemas. Hay muy pocos hombresen su país capaces de llevar a España a tanta libertad, tanta justicia y tanto derecho».El canciller alemán pondría el dedo en la llaga al decir textual mente que «nos felicitaríamos de que España, en un plazo no lejano, fuese miembro de pleno derecho de la Comunidad Económica Europea».

Don Juan Carlos, que en ningún momento de su viaje ha vestido hasta ahora uniforme militar, (ni tan siquiera en la ofrenda floral que hizo durante la mañana de ayer ante el monumento a las víctimas de la violencia y la tiranía, de Bonn), contestó con unas palabras, también cordiales, en las que puso de manifiesto que la Monarquía española, que a todos ampara, se esfuerza por cimentar sólidamente los valores de los que se nutre la democracia, citando solamente una vez a la CEE, para elogiarla por sus esfuerzos en pro de una Europa unida económica, social y políticamente.

La jornada de los Reyes comenzó muy temprano (don Juan Carlos y doña Sofía solamente durmieron cinco horas), con un desayuno de trabajo del Monarca con siete personalidades muy influyentes del mundo económico alemán y con cinco representantes de los sindicatos. Entre los primeros se encontraba el presidente de la Federación de la Banca Alemana, y entre los segundos, el presidente de los sindicatos alemanes. Lo que ha podido trascender de estas dos reuniones es que el empresariado alemán está muy interesado en estar presente en el interesado en estar presente en el proceso económico español, y que la opinión de los sindicalistas alemanes es que los nuevos sindicatos españoles deben de ser profesionalizados

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El Rey conoció los graves problemas de la emigración española

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En el denso programa que los Reyes están llevando a cabo hubo también una recepción a la colonia española. El tema de los emigrantes españoles (uno de los que se han traído en la carpeta de conversaciones) le fue expuesto a don Juan Carlos en toda su crudeza por dos representante! de los trabajadores españoles en este país: los «gastarbaitters». La discriminación que sufren los 225.000 españoles que viven en la RFA (de los que 110.000 trabajan) es total, hasta el punto de que los hijos de los obreros españoles tienen serias dificultades para estudiar en los colegios alemanes, y los que lo consiguen apenas pueden ir aprobando cursos.

Los emigrantes le pidieron al Rey que garantizase el voto, a todos los trabajadores españoles en este país en las próximas elecciones (parece que, según fuentes de estos últimos, por diversas razones se que darán sin votar un 70 % de los residentes en la RFA), el reconocimiento automático de los estudios realizados en Alemania por los españoles, la reintegración del emigrante a su regreso a España, una información eficaz que arreglase las situaciones de muchos que no, pueden permanecer en Alemania al no tener permiso de estancia ni trabajo indefinido y una larga serie de puntos relacionados con sus condiciones de vida en este país. EI Rey prometió tener en cuenta sus peticiones. Si ésta fue una amarga queja, don Juan Carlos pudo escuchar con satisfacción del portavoz de los emigrantes la felicitación de éstos por «lo acertado de su elección al designar como jefe de Gobierno a Adolfo Suárez, que está colaborando eficazmente a la consolidación de la democracia en España»; hubo, pues, una de cal y otra de arena.La reunión de don Juan Carlos con Schmidt, tenida después del almuerzo ofrecido por este último, fue calificada por el ministro de Asuntos Exteriores español como de muy cordial.

Los temas a tratar fueron los de la política exterior concerniente, a los dos países, sin descender al terreno de los temas bilaterales, que fueron detenidamente estudiados en los cuatro encuentros que han tenido los señores Oreja y Genscher, este último ministro federal de Relaciones Exteriores.

El señor Oreja, en rueda de prensa con los informadores españoles, confirmó la noticia adelantada ayer por EL PAIS de que el Gobierno español habría hecho saber al alemán su propósito de solicitar el ingreso formal de España en el Mercado Común después de las próximas elecciones.

Dos de los temas que han estado presentes en las muchas reuniones del Rey y del señor Oreja con las autoridades alemanas han sido el mandato de negociación de la CEE con España, aprobado hace algunas semanas en Bruselas, y la ampliación de las aguas territoriales de la Comunidad a doscientas millas. Dos decisiones desfavorablemente acogidas por el Gobierno español.

Los Reyes visitaron al alcalde de Bonn y recibieron al Cuerpo Diplomático hispanoamericano acreditado en la capital federal. El Rey expresó su satisfacción porque por vez primera en sus viajes asistiera a este tipo de encuentros (habitual en los viajes de un jefe de Estado) se encontraba un embajador más. Se refería, naturalmente, al de México, país con el que Es paña acaba de establecer relaciones diplomáticas.Después del almuerzo, la Reina, acompañada por la marquesa de Mondéjar, viajaron a Aquisgran, donde visitaron el museo y la catedral.

El viaje a Bonn terminó ayer noche con una cena de gala ofrecida, por los Reyes al presidente de la República Federal y señora de Scheel. Fue una cena cordial, como todos los encuentros que se han producido en Bonn, pero no. hubo discurso importante del Rey, corno todo hacía pensar. Don Juan Carlos se limitó a un brindis corto en el que dijo solamente que, la visita «será un paso de histórica importancia para la amistad y la colaboración de los pueblos alemán y español.»

La jornada de hoy

Esta mañana, los Reyes saldrán para Bremen, ciudad-estado de Gobierno socialdemócrata radical, donde la acogida no s e espera sea tan favorable como la de Bonn. En cualquier caso, el auténtico viaje de Estado ha finalizado anoche.

Don Juan Carlos recibirá hoy al líder de los cristiano-demócratas alemanes (CDU), señor Kohl, a petición del político germano.Si hubiese que decir en dos palabras cuál ha sido el balance de la visita a la capital de la República Federal de Alemania no habría nada más gráfico que el Gobierno germano no ha hecho otra Cosa que hacer la primera puja en la subasta por la amistad con España. Si desde que se inició el proceso democratizador español sólo había habido coqueteos con España, el presidente Scheel y el canciller Schmidt han hecho la primera proposición formal de noviazgo a España. Es, sin duda, este viaje a Bonn un triunfo brillante de la Corona y del Gobierno español, seguramente por méritos propios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 1977

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