Pureza sangre
He visto en mi facultad (Filología, Universidad, Complutense), una convocatoria de becas para el Real Colegio Mayor de San Clemente de los Españoles, en Bolonia, Italia.Entonces yo, alborozado y satisfecho, he pensado para mí: «Oh maravillosa y encantadora gente que ayuda con becas a las personas inteligentes deseosas de aprender todas las cosas en beneficio del arte y la humanidad! ¡Oh, maravillosa gente.»
Siguiendo, he leído las instrucciones y se apoderó de mio un senti-,miento definible entre triste molesto-enfadado-cabreado-deprimi-do, al ver que entre las condiciones para poder ser aspirante estaban, ni más ni menos, las dos siguientes:
a) ser católico, y hijo de legítimo matrimonio.
Qué bien.
(Recuerdo viejas órdenes militares; Alcántara, Montesa, recuerdo colegios mayores de Salamanca, recuerdo a la Inquisición).
El artículo tercero del Fuero de los Españoles dice: « La ley ampara por igual el derecho de todos los españoles, sin preferencia de clases ni acepción de personas. »
Creo que hay una flagrante contradiccion. La convocatoria remite al director general de Relaciones Culturales; yo no sé si el Real Colegio citado es español o italiano, pero creo que, si es español, la persona responsable debe dimitir, y que, si es italiano, se debe pedir que se cam-. bie tamaña monstruosidad.


























































