Veinticuatro horas de libertad tras veintitrés años de cárcel
La líder independentista puertorriqueña Lolita Lebrón volvió ayer por veinticuatro horas a su país para asistir al sepelio de su hija, muerta en accidente de automóvil. Lolita Lebrón lleva veintitrés años encarcelada en Estados Unidos, cumpliendo una condena de treinta, y sólo con un permiso especial del presidente Carter pudo salir de la prisión de Alderson, en Virginia.La líder nacionalista y tres de sus partidarios dispararon en marzo de 1954 contra varios congresistas norteamericanos en la Cámara de Representantes, en Washington, hiriendo a cinco de ellos.
La vigilancia especial de que en todo momento estuvo rodeada en Barceloneta, Puerto Rico, no impidió que sus partidarios la vitorearan, y que el acto fúnebre se convirtiese en un mitin político a los gritos de Viva Puerto Rico libre. Nacionalistas puertorriqueños intentan desde hace tiempo forzar la concesión del indulto a Lolita Lebrón y a otros cuatro presos políticos en las cárceles norteamericanas. El presidente del Partido Independiente Puertorriqueño, Rubén Barrios; el ex presidente del Partido Nacionalista Jacinto Rivera, y el líder del Partido Socialista, Juan Mari Bras, acompañaron durante el sepelio a Lolita Lebrón, que abandonó inmediatamente el estado puertorriqueño rumbo a su prisión norteamericana.


























































