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Reportaje:

El agua de "Solares", contaminada

Pendiente aún la resolución del Tribunal Supremo sobre la multa de diez millones de pesetas impuesta a la sociedad embotelladora del agua de Solares, se producen nuevas noticias acerca de la contaminación bacteriológica de algunas partidas del mismo agua. Doscientas cajas de botellas estuvieron retenidas en Pontevedra, por la Jefatura Provincial de Sanidad, tras haber hallado gérmenes nocivos en su contenido. Sin embargo, se recibió orden de distribución, porque un análisis hecho en Madrid negaba tal contaminación. Se da la circunstancia de que el análisis favorable a la empresa está realizado por el autor de un folleto publicitario del agua de Solares. Gerardo G. Martín informa de todo ello en este reportaje.

La sociedad embotelladora del agua mineromedicinal Solares y el funcionario de Sanidad responsable del único análisis favorable a la marca que se ha realizado con motivo del expediente abierto en Pontevedra, han mantenido una relación siquiera accidental, al figurar aquél como autor de un elogioso texto difundido en un folleto publicitario de la empresa. Este y los restantes análisis serán sometidos a una prueba contradictoria, que se celebrará la próxima semana en Madrid.El descubrimiento de gérmenes nocivos en ocho muestras de agua de Solares, avalado por cinco laboratorios (ver EL PAIS del 23 de febrero) puede tener un alcance insospechado, al haber recurrido la Jefatura de Sanidad de Pontevedra a un centro internacional de referencia de bacteriail, el Instituto Pasteur de París, al que se han enviado cinco cepas con el propósito de que esta institución confirme los resultados obtenidos en los laboratorios de la propia jefatura, un hospital gallego y tres de Madrid: presencia de pseudomonas aeruginosas, que pueden producir infecciones hospitalarias, otitis, septicemias e infecciones urinarias.

La legislación vigente sanciona la presencia de este tipo de pseudomonas en cien mililitros de agua. Los análisis efectuados en Pontevedra detectaron pseudomonas en sólo diez mililitros.

Orden y contraorden

Las acciones cautelares emprendidas por la Jefatura de Sanidad tuvieron que ser suspendidas a raíz del análisis de una muestra en la Escuela Nacional de Sanidad, institución que tiene en España la condición de centro de referencia de bacterias. Las pseudomonas halladas en Madrid fueron del tipo fluorescens, que no ofrecen riesgo y están autorizadas. Tal análisis determinó que se pusiera en conocimiento de médicos y centros asistenciales de Pontevedra que las autoridades sanitarias dejaban sin efecto los avisos de peligrosidad del agua de Solares para consumo de lactantes y enfermos. Al propio tiempo, el lunes pasado se levantaba la orden de inmovilización de dos centenares de cajas, que se había dispuesto el martes de la semana anterior.Francisco Javier Yuste Grijalba, jefe provincial de Sanidad de Pontevedra, ha asegurado a EL PAIS que seguirá adelante hasta donde sea necesario: «Es una cuestión de dignidad profesional -afirma-. Tengo confianza plena en todos mis colaboradores, especialmente en el microbiólogo, que es persona de gran categoría científica. Lo mismo puedo decir de aquellos especialistas a los que he pedido particularmente otros análisis que han confirmado nuestras tesis.»

La proxima semana se podrá despejar la incógnita sobre el caso. Ayer, las autoridades de la Dirección General de Sanidad aceptaron la propuesta del doctor Yuste para realizar un análisis contradictorio, que se efectuará en la Escuela Nacional de Sanidad, en Madrid, en presencia de funcionarios de la Jefatura Provincial de Pontevedra.

Sanción de diez millones

En Pontevedra, precisamente, se inició hace cuatro años otra actuación contra Solares, que motivó una sanción de diez millones de pesetas, pendiente de resolución del Tribunal Supremo, al que recurrió la empresa. Entonces se había detectado un índice de colonias superior al tolerado y unas fluorescencias verdes, así como pseudomonas. Parece que la actuación del organismo provincial de Sanidad tuvo gran incidencia entonces en la decisión posterior del Consejo de Ministros. En aquella época, el doctor Yuste había recibido la visita del gerente de Solares, en actitud poco conciliadora.Sobre este tema hemos encontrado accidentalmente una verdadera joya bibliográfica. En 1973 se editó un folleto propagandístico titulado Solares 1829-1973, con motivo del 75 aniversario de la declaración de utilidad pública de las aguas. Junto a las firmas de escritores famosos que elogiaban a Santander o aludían a la importancia de las aguas mineromedicinales en la gastronomía, aparecía un breve trabajo titulado Exhaustivos controles de calidad del agua y del embase: Solares sólo sabe a agua, frase atribuida al doctor Ruiz Merino, el cual escribía a continuación: «En los numerosos controles microbiológicos realizados a través de los años, jamás he encontrado gérmenes indeseables. Las únicas bacterias que suelen encontrarse son de origen vegetal, denominadas autótrofas y similares a las que se encuentran en otros manantiales importantes del extranjero.»

El doctor José Ruiz Merino es jefe del Departamento de Microbiología de la Escuela Nacional de Sanidad, y por tanto, el máximo representante del análisis que resulta favorable a Solares, frente a los cuatro que son contrarios a la marca, en lo que se refiere a las muestras tomadas en Pontevedra.

Diferencias

Uno de los aspectos más confusos de todo este asunto radica en la disparidad de criterios que existen entre los análisis realizados por la Escuela Nacional de Sanidad, que afirma que las Pseudomonas del agua Solares son del tipo fluorescens, y los análisis -cuatro en total- elaborados y propiciados a instancia de la Jefatura Provincial de Sanidad de Pontevedra, cuyos resultados son contradictorios, afirmando que las Pseudomonas, son aeruginosas.La bacteriología es una ciencia lo suficientemente desarrollada y rigurosa como para distinguir mediante una serie de pruebas, una Pseudomonas de otra. En cualquier caso existe un decreto de 13 de marzo de 1975, publicado en el BOE de 28 de marzo de 1975, por el que se regula las especificaciones microbiológicas a que han de ajustarse las aguas mineromedicinales envasadas. Y concretamente, en el apartado 6 (Determinación de Pseudomonas productoras de pigmentos fluorescentes), integrado en el anexo 1, que se titula Normas técnicas de análisis microbiológicos, se especifican perfectamente todos los tipos de pruebas necesarias y, suficientes para discernir entre la aeruginosas de las fluorescens.

En el punto dos del mencionado apartado se dice que: «La cepa sospechosa se remitirá al Centro Nacional de Referencia de la Dirección General de Sanidad, donde se realizarán las siguientes pruebas diagnósticas:

a) Estudió de la anatomía flagelar. b) Acción sobre la trehalosa. c) Acción sobre el geraniol. d) Acción sobre el 2-ketogluconato; y e) Piocianotipia.

Con estas pruebas determinativas pueden diferenciarse las distintas estirpes de Pseudomonas pigmentadas y llegar al diagnóstico de confirmación de Pseudomonas aeruginosa.»

En fuentes competentes consultadas por EL PAIS informaron que los caracteres diferenciales entre ambas Pseudomonas son notables: desde crecimiento positivo en temperatura de cinco grados, en el caso de la fluorescens y negativo en el de la aeruginosa, al negativo en el caso de la primera, y positivo en el de la segunda cuando la temperatura es de 42 grados. Con la prueba de la trehalosa la reacción de la aeruginosa es negativa y la de la fluorescens positiva.

Un asunto pues en el que los criterios son dispares -si bien la diferencia es de cinco a uno-, y en el que a nadie se le escapa las repercusiones económicas que pueden deducirse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de febrero de 1977

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