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Europa se enfrenta a la crisis de la construcción naval

La actual situación del sector naval, preocupa a los gobiernos de los países productores de buques, hasta el punto de que cada uno de ellos adopta posiciones y se prepára a abordar de forma definitiva la crisis que aqueja a este sector desde hace bastantes meses.Noruega, tras la creación de un comité para aliviar la crisis de la construcción naval, ha publicado una serie de recomendaciones de cara a reducir la capacidad de los astilleros noruegos a la vez que sugiere la creación de un fondo para desarrollar un programa de educación, acelerado para transferir obreros de la industria naval á otras industrias y aconseja la creación de un fondo de reestructuración con empréstitos del Gobierno que permitan a los astilleros diversificar su producción en otras áreas distintas a la de construcción naval. Estos préstamos estarían sujetos a los compromisos confirmados por los astilleros periódicamente de reducir su producción de buques.

Por su parte la CEE, tras el esperado fracaso del acuerdo con Japón para dividirse el mercado ha decidido encarninarse hacia la mejora de condiciones de competencia mediante disposiciones proteccionistas.

Estas medidas se orientarán hacia líneas especiales de crédito para los armadores nacionales, lo cual no contraviene los acuerdos sobre créditos a la exportación de la OCDE.

Holanda, a través de su ministro de Economíaha dado a conocer el Plan de Incentivos a la Inversión, del que podrán beneficiarse nuevas construcciones por un valor de 67.000 millones de pesetas, con objeto de fomentar la marina mercante holandesa, así como la construcción naval del país.

En el plan se prevé que casi el 25% del coste del nuevo buque será subvencionado por el Estado.

El presidente del Sindicato de Obreros Metalúrgicos de la región de Bremen-Weser ha solicitado una serie de medidas que aporten soluciones a la crisis de la construcción naval.

En este sentido han pedido un aumento sustancial de las ayudas oficiales a los armadores para estimularles a contratar, aumentando la asignación oficial de 170 a doscientos millones de marcos.

El Sindicato piensa someter a la Cancillería un plan de reestructuración sectorial que asegure el empleo en los cuatro estados marítimos y frene la tendencia a la emigración que se experimenta en los mismos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 1977