GENTE
José Meliá,
cabeza de uno de los imperios económicos de la postguerra -turismo, inmobiliarias- surgido casi de la nada, ha desmentido que sus negocios estén al borde de la quiebra -cierre de numerosas oficinas, despido de empleados, dificultades en la venta de apartamentos- y le ha dicho a Diario 16: «Siempre ha habido habladurías y envidias en torno a mis empresas... En una primera época se dijo que estaba controlado por los jesuitas; después, que quien movía los hilos era el Opus Dei, la familia de Franco, etcétera.»


























































