Tercera dimisión
Por tercera vez Luis ha presentado su dimisión como entrenador del Atlético de Madrid. Su incompatibilidad con el vicepresidente del club, señor Santos, ha hecho crisis definitiva. Luis no ha aguantado más que desde dentro de casa se le cuestionara con frecuencia. Presionado por la familia, optó por arrojar la toalla.La cuestión con el señor Santos se inició con la disputa de la Copa Intercontinental. El señor Santos aceptó un cambio de sistema sin que Luis se enterara y la copa se ganó de milagro. El problema surgió en Buenos Aires.
A Luis se le ha intentado boicotear en repetidas ocasiones. En una de ellas incluso hubo el nombre de un posible sustituto. Luis continuó esta temporada, porque el presidente le pidió un margen de confianza para resolver los problemas. Las múltiples preocupaciones por jugadores indisciplinados, alguno amante de la vida poco conveniente para un deportista, han ayudado en el tema.
Los socios atléticos tendrán derecho en su día a hacer ciertas preguntas en la asamblea. Por ejemplo, a preguntar por el informe redactado por un directivo. Por ejemplo, a conocer cómo, brillantemente por cierto, tuvo que resolver otro directivo un contrato de bebidas que había fallado con el vicepresidente. Por ejemplo, cómo fue posible traspasar a Ufarte, que había sido dado de baja previamente. Por ejemplo, quién posee la exclusiva de los regalos de Navidad que hace el club.
Al margen de los últimos resultados, Luis ha sido un honesto profesional y un hombre encariñado con el club. Su labor, además. ha sido en conjunto fructífera. La decisión del pleno directivo de ratificar la confianza al entrenador es una de las medidas más sensatas que ha adoptado el club en muchos años.


























































