Ochenta condenados a muerte
han entrado en capilla en las prisiones del estado norteamericano de Ohio al decidir el Tribunal Supremo del estado mantener en vigor la pena capital. por no ser un castigo cruel e imponerse solamente a quienes han cometido asesinatos premeditados.Desde 1963 no ha sido ejecutado en Ohio ningún condenado a muerte. En Estado Unidos, la última pena capital se ejecutó en 1967.


























































