Déficit y superávit simultáneo de la balanza comercial hispano-francesa
Los intercambios comerciales hispano-franceses durante el primer semestre, están sujetos en las últimas semanas a diferentes conveniencias e intereses, ya que el saldo comercial es positivo o negativo según se tomen los datos en pesetas o en francos franceses, es decir, según se consideren las estadísticas oficiales francesas o españolas.En un análisis realizado por Exbank, se pone de relieve que durante los seis primeros meses del presente año, los intercambios comerciales entre Francia y España, valorados en francos franceses, suman 3.484 millones de francos en el caso de la importación española procedente de Francia y 3.651 millones en el de las ventas españolas a dicho país, en tanto que si se toman las cifras en pesetas, el resultado es de 45.351 millones y 39.387 millones, respectivamente. En consecuencia y paradójicamente, la balanza comercial hispanofrancesa ha cerrado en este período con un superávit de167 millones de francos y al mismo tiempo, según datos de Hacienda, con un déficit de 6.641 millones de pesetas.
La discrepancia entre el saldo positivo o negativo de estos intercambios radica principalmente en la cifra de exportación. Al hacer la conversión a pesetas (un franco equivale aproximadamente a 13,7 pesetas) de los 3.651 millones de francos que constituyen la cifra de exportación español a Francia el resultado es de 50.018 millones en lugar de los 39.387 millones registrados según fuentes oficiales españolas. Esta disparidad entre las estadísticas españolas y francesas estriba en varios factores entre los que cabe señalar el tipo de cambio utilizado y los Iogs o retardos en el tiempo en cuanto a la contabilización de los intercambios entre ambos países; éstos pueden conducir a que una estadística incluya determinadas operaciones y la otra no. Otro factor a tener en cuenta es el de que la cifra de exportación española es FOB, es decir, no incluye el coste, el seguro y el flete de las ventas efectuadas al exterior, mientras que la importación de productos españoles a Francia la valora CIF, es decir, con inclusión de todos los gastos.


























































