Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tenso debate sobre situación política y elecciones

La llegada, con retraso de Manuel Fraga -por razones de tráfico-, y la mezcla de aplausos y abucheos, marcó uno de los momentos más tensos del debate que, organizado por el Club Convergencia, tuvo lugar en la tarde de ayer, con la participación de los señores Alvarez de Miranda, Fraga Iribarne, Ruiz-Giménez, Satrústegui y Tierno Galván.La entrada en el local de Manuel Fraga, durante la intervención del segundo orador, señor Satrústegui -previamente se había sorteado el orden de actuación-, marcó una inflexión en el clima del acto que, a partir de aquel momento, adquirió un tono más polémico, por las frecuentes intervenciones de detractores y partidarios del ex ministro.

Más tarde tendrían lugar dos situaciones especialmente tensas: una tras un conato de agresión, entre dos asistentes y, casi al final, con la intervención del procurador en Cortes, Peralta España, durante el coloquio. Pero, de hecho, el acto estuvo salpicado de incidentes verbales, durante todo su desarrollo, en medio de una temperatura asfixiante con el local, abarrotado de público.

Cada uno de los asistentes consumió un primer turno en el que expuso la posición de su partido. En general -y salvo Fraga-, criticaron la reforma, por la marginación de los grupos de oposición en el proceso y señalaron que el referéndum tenía escasa importancia, insistiendo en que la clave estaba en las elecciones y en el pacto que debe hacerse con el Gobierno para garantizar los mínimos democráticos de la consulta.

Tras esta intervención hubo un turno de réplica en el que cada uno de los cinco ponentes pudo consumir cinco minutos. Alvarez de Miranda, explicó minuciosamente las condiciones exigibles para una consulta democrática y rechazó las connivencias confesionales de la democracia cristiana.

El señor Satrústegui discrepó de Tierno y de Fraga, y se dirigió a éste con preguntas sobre la gestación de la ley de Prensa, asegurando que en el fondo sólo había sido una concesión del general Franco. Respecto a Tierno Galván replicó haciendo un canto de la burguesía y desafiando a los asistentes a que se definiesen de otra manera.

Ruiz-Giménez mostró su desacuerdo con el tono de la anterior intervención -que había tenido ribetes realmente duros- y defendió abiertamente a Manuel Fraga. Yo dejé de ser director de «Cuadernos» por Fraga, pero sin la ley de Prensa -dijo- nada hubiera sido igual en este país.

El señor Fraga, al que se había cantado Cumpleaños feliz cuando anunció su 54 cumpleaños, afirmó, entre otras cosas, que le había resultado especialmente grave la consideración del estado democrático como un escalón a superar, tal y como lo había planteado el señor Tierno.

Por fin, Tierno Galván aclaró el concepto de burguesía e insistió en que aceptan el juego plenamente y en que les importa el método de las elecciones y muy poco el referéndum.

Tras un incidente en el que dos asistentes estuvieron a punto de llegar a las manos se abrió un turno de preguntas, en el que destacó la presencia del procurador en Cortes señor Peralta España, que explicó su sí a la reforma, como una muestra de realismo y consciente -dijo- de que en realidad «lo que se nos proponía era la ruptura legal». Su tación porque el griterío forzó a la protestas y aplausos generalizados.

Tierno Galván aclaró a otra pregunta que si el Partido Comunista aceptaba posturas democráticas, su partido no tendría inconveniente en fusionarse, y que ello podría en un futuro. Por fin el señor Miralles formuló otras dos preguntas que no tuvieron contestación por que el griterío forzó a la conclusión del acto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 1976

Más información

  • Alvarez de Miranda, Fraga, Satrústegui, Ruiz-Giménez y Tierno