Se extiende la huelga de mineros en León
La huelga de las minas de antracita se extendió ayer a dos nuevas empresas, hasta alcanzar la cifra de ochocientos mineros en paro, a los que hay que sumar varios centenares de trabajadores del exterior que permanecen inactivos a causa del conflicto. Se teme que hoy el número de huelguistas pueda llegar al millar y medio, si el conflicto se extiende a unas de las más importantes minas de la zona de Fabero, como todo parece indicar.
A última hora de la noche del martes, tres de los mineros que permanecían encerrados en los pozos salieron a la superficie, tras sentirse enfermos después de cinco días de encierro, solicitando asistencia médica; al no encontrar ningún médico en las instalaciones de la mina, un grupo de, aproximadamente, trescientas personas se manifestó en señal de protesta entre las localidades de Lillo y Fabero, siendo disueltos por la fuerza pública. Al parecer, hubo disparos al aire y numerosas «carreras».
Los trabajadores han enviado telegramas al Rey, al gobernador civil de la provincia y ministros de la Gobernación y Trabajo, pidiendo soluciones para la situación, que califican de caótica.


























































