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"La oposición cree que hay que negociar con el poder político"

«Ha sido muy difícil la comunicación durante los últimos cuarenta años. Ahora existe un clima de menor represión y por eso estamos fortaleciendo las estructuras del partido en los distintos rincones del país. Es un trabajo de organización que pretende clarificar qué es el partido para nuestros militantes y simpatizantes de tal manera que se homogenicen criterios. Este es el motivo de mi presencia en Valladolid». Con estas palabras pronunciadas por el secretario del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se comenzó la rueda de prensa que varios informadores locales mantuvieron con Felipe González en la noche del pasado miércoles.

«Nuestro partido cree -manifestó el abogado sevillano- que la política de Suárez no conduce a la democracia. Pensamos que ofrece el grave peligro de polarizar la vida del país en dos bloques irreconciliables. Habría que permitir que en la primera confrontación electoral cada partido pudiera presentarse con su propia alternativa para a partir de ahí definir cada uno sus aliados».Respecto a la posibilidad de negociación con el Gobierno, Felipe González afirmó que «el conjunto de la oposición cree que hay que negociar con el poder político y lo cree porque considera que no tiene fuerza suficiente para desplazar a quienes ocupan el aparato del poder. Como no la tienen, necesitan la presión junto a la negociación. Esta es todavía posible, pero el PSOE no sigue una línea negociadora por su cuenta.

Sobre la crisis de Coordinación Democrática y la posible salida de su partido, el señor González dijo que «la crisis existe, pero hay dos factores de análisis: por una parte, la situación política nueva y, por otra, la polémica derivada de la presencia de García-Trevijano. Coordinación debe hacer un esfuerzo de actualización, aunque siga siendo un instrumento válido para la ruptura. Tiene que pasar de ser una fábrica de documentos a ofrecer al país una alternativa concreta.

Asunto García-Trevijano

El problema García-Trevijano fue analizado exhaustivamente. El secretario del PSOE manifestó que «además de nuestra oposición a que hubiese personalidades en Coordinación, últimamente conocimos el dossier sobre el asunto de Guinea. A la vista de él hemos querido evitar el riesgo de que se perjudique al conjunto de la oposición por la representación del señor García-Trevijano. A nosotros nos plantea un problema de moral política y estimamos particularmente que el dossier es base para descalificarlo.El secretario del PSOE fue preguntado posteriormente sobre las posibles diferencias con la UGT y sobre la importancia de su partido. Dijo que el PSOE trata de inspirar la estrategia política de la UGT, pero que no había correa de transmisión entre partido y central sindical y afirmó que la importancia del PSOE podía medirse por el número de críticas que recibía, por su valor ante la opinión pública y por su poder de convocatoria.

Dijo también que la unidad sindical es una aspiración de la clase trabajadora, pero que el proceso histórico hacia la unidad no puede ser nunca planteado desde arriba. Y, finalmente, respecto a la unión con otros grupos socialistas y especialmente con el Partido Socialista Popular (PSP) indicó que este grupo tendría que contar con una infraestructura de partido, en, por lo menos, el 80 por 100 de las provincias españolas, que ahora no tiene. «Cualitativamente y cuantitativamente nos gustaría que tuviera la importancia del PSOE, porque las negociaciones serían más fáciles; ahora está entre un partido político y un grupo político que aspira a ser partido».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 1976

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