Las dificultades de los "western" televisivos
Los realizadores de telefilmes del «oeste» encuentran, al parecer, serias dificultades para lograr un mínimo de autenticidad. Jim Brown, coproductor de la serie de aventuras Quest, que la NBC piensa emitir en el próximo mes de septiembre, comentó que «realizar hoy una serie de televisión no es sólo difícil, es prácticamente imposible». Y ello se debe a que los tiempos actuales ya no son como los años dorados de Hollywood, en los que había ocho empresas dedicadas a suministrar todas las exigencias de los realizadores: desde especialistas hasta diligencias. Muchas de estas empresas han cerrado sus negocios, al abandonar los westerns el camino tradicional, y los especialistas han emigrado hacia otros trabajos. Los estudios vendieron los terrenos en donde se filmaban los combates entre cow-boys e indios y ahora resulta imposible, o casi, encontrar siquiera el vestuario que requiere una película de este tipo».«Para que tengan una idea de lo que todo esto supone -comenta Mark Rodgers, el otro coproductor de la serie-, le diré que hemos previsto un gasto adicional de 10.000 dólares (unas 700.000 pesetas) semanales en concepto de gastos de transporte desde el estudio al lugar de rodaje de exteriores, que está a tres horas y media o cuatro. »
En algunas ocasiones los. productores de telefilmes tuvieron que intercalar planos de archivo para dar la sensación de que el protagonista atravesaba los campos al galope.
El argumento de Quest trata de las incidencias de dos hermanos (Tim Matheson y Kurt Russell) en la búsqueda de su hermana, raptada por una tribu india. Para dar mayor autenticidad a la serie se ha contratado a un asesor técnico, que vivió con los cheyenes y que publicó un diccionario sobre la lengua de la tribu.


























































