_
_
_
_
_

La Convención Nacional Demócrata nominará hoy a Carter para la presidencia

La decisión de poner fin a «los años de Nixon-Ford» y las constantes llamadas a una nueva era de progreso y armonía bajo la dirección del Partido Demócrata, fueron las líneas más destacadas de la sesión inaugural de la Convención Nacional Demócrata, que se celebra en el Madison Square Garden de Nueva York.El presidente del Partido, Robert Strauss, así como el alcalde de Nueva York y el gobernador del estado, atacaron duramente en sus discursos al Partido Republicano. «Hay que acabar con estos ocho largos años de Nixon-Ford, con estos ocho años de Kissinger, Simon, Morton y Butz», dijo Strauss. Morton es el presidente de la camapaña electoral de Ford, Simon el secretario del Tesoro y Butz el secretario de Agricultura.

Unidos y seguros de su victoria en las elecciones de noviembre, los delegados demócratas ovacionaron a Mary Anne Krupsak, vicegobernadora de Nueva York, cuando afirmó que «comenzamos esta noche una era de nueva determinación, la determinación de convertir el sueño americano en realidad».

En el mismo sentido se manifestó Bárbara Jordan, representante por Texas, que fue la gran triunfadora de la noche. «El mero hecho de que yo os hable aquí esta noche -dijo Barbara Jordan-, aludiendo a su condición de mujer de color- es una prueba de que el sueño americano no debe ser completamente descartado».

Interrumpida en más de veinte ocasiones por la multitud entusiasta, la representante por Texas expresó su creencia en «un nuevo día de igualdad, no sólo para las generaciones futuras, sino ahora, en nuestro tiempo» y añadió que «creemos en la igualdad para todos y en los privilegios para nadie».

El senador John Glenn, otro de los oradores de la noche, no consiguió sin embargo atraer la atención de los delegados, que conversaban y reían entre sí mientras las retóricas palabras del ex astronauta se perdían por el Madison Square Garden. Glenn parece haber perdido toda posibilidad de figurar en el ticket electoral junto a Carter, y más después de su discurso de ayer, lleno de retórica y de lugares comunes, que no convencieron a nadie.

Mientras tanto, Jimmy Carter era asediado por los periodistas en su habitación del Americana Hotel, desde la que seguía, por tres televisores simultáneamente, el desarrollo de la Convención. La madre, la esposa y la hija de Carter, que sí estuvieron presentes en el Madison Square Garden, contestaban a las preguntas de los reporteros de la televisión sobre la vida familiar, las aficiones y los gustos del virtual candidato demócrata, que será oficialmente nominado en la noche del miércoles.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Las posibilidades de Muskie

Terminadas sus consultas con los siete aspirantes a la candidatura a la vicepresidencia, Carter se entrevistó con representantes de las mujeres del Partido y de los negros, consiguiendo el apoyo de ambos sectores a cambio de promesas de una mayor participación de las mujeres y los negros en la futura administración demócrata y en el seno del Partido.Los aspirantes con mayores posibilidades de figurar en la papeleta electoral con Carter, parecen ser ahora los senadores Muskie y Mondale. Un portavoz de Carter manifestó ayer que el hecho de que Edmund Muskie tenga 62 años no sería un inconveniente para su posible nominación como candidato a la vicepresidencia. Además de su experiencia en el Congreso y como candidato, Muskie cuenta con la ventaja de ser católico, lo que puede ser un atractivo más para Carter. De hecho, las últimas victorias demócratas en las elecciones presidenciales se han debido en buena parte al voto católico,

Jimmy Carter, hombre profundamente religioso, es baptista, y un compañero electoral católico podría garantizarle la victoria. Por su parte, Mondale tiene una bien ganada fama de liberal por sus actuaciones en el Capitolio, en el que lleva diez años, y supondría también un notable apoyo para Carter, que está basando su pre-campaña electoral en el anuncio de una nueva era, en la que escándalos como el de Watergate sean irrepetibles.

La segunda jornada de la Convención Demócrata se dedicó esencialmente a la lectura de informes del comité de credenciales, del comité de la campaña electoral y a la intervención de diversos alcaldes demócratas. La sesión se cerrará con los discursos de tres grandes del partido, los senadores George Mc Gobern y Hubert Humphrey, y el gobernador de Alabama, George Wallace.

La tercera jornada de la Convención Nacional Demócrata concluirá con el anuncio oficial de la nominación de Jimmy Carter como candidato a la Presidencia por su partido y el nombre del candidato a la vicepresidencia no se hará público hasta el jueves, aunque Carter aseguró que tomaría su decisión, como muy tarde, el martes por la noche.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_