La dimensión y el alcance de la amnistía, piedra de toque para el Gobierno Suárez
El tema de la amnistía se erige en piedra de toque a partir de la cual el Gobierno Suárez puede ofrecer al país una imagen renovada y esperanzadora. Tanto en los sectores de la oposición como entre los reformistas del sistema, el interés se centra, más que en el propio hecho, de suyo importante, de la posible concesión de la amnistía, en su dimensión real y en el alcance cuantitativo de la misma.
A pesar de las dificultades con que la amnistía tropezó ante el Gobierno Arias, fuentes jurídicas informan a EL PAIS que no existen dificultades legales para conceder una amnistía de la máxima amplitud, que incluyera también, respecto a los condenados por delitos de sangre, una revisión de los correspondientes juicios, en línea con la petición del procurador Manuel María Escudero Rueda. Bastaría para instrumentar una amnistía de tales características -añaden las fuentes citadas- la decidida y sincera voluntad gubernamental de proponer su concesión al Rey. Los rumores más extendidos señalan que el Gabinete Suárez prepara una amnistía total sólo para los llamados delitos de opinión.En cuanto a la fecha, se ha seña lado el próximo día 25 de julio, festividad de Santiago de Compostela, Patrón de España, como ocasión propicia, habida cuenta de que 1976 es Año Santo Compostelano.
Una instrumentación jurídica adecuada podría ser la disposición adicional del proyecto de ley de reforma del Código Penal, que el próximo día 14 se somete a la aprobación de las Cortes. Tal disposición establece que «los Tribunales y Juzgados procederán de oficio, oído el ministerio fiscal, rectificar las sentencias firmes no ejecutadas, total o parcialmente, y dictadas conforme a los preceptos del Código Penal derogados o modificados por la presente Ley ... »
Al cumplimiento de lo que preceptúa el texto de tal disposición -preparada por el Ministerio Garrigues- se le ha denominado en medios políticos mini-amnistía. La decisión política que ahora cabría esperar del nuevo Gobierno, y que ya fue solicitada por el señor Escudero en la Comisión de Justicia de las Cortes, es la cuantificación del alcance de tal disposición y la extensión de la amnistía a los restantes presos políticos.
Respecto a los llamados delitos de sangre, el mecanismo a seguir, de acuerdo con lo apuntado por el mismo procurador, sería la revisión de los procesos. Desde un punto de vista jurídico no existe, al parecer, dificultad alguna para ello.
Mañana concluye una Semana pro-amnistía que, organizada por organizaciones políticas y sindicales de la oposición democrática, ha tenido lugar en toda España. La palabra «amnistía» se ha podido ver desde en la muleta improvisada de un espontáneo de los «sanfermines», hasta en un hospital estatal de Madrid. Numerosas manifestaciones -unas legales y otras ilegales- han tenido lugar en diversas ciudades españolas.
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