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Cerca de 150.000 personas se manifiestan en Bilbao

Del orden de ciento cincuenta mil personas se manifestaron ayer tarde en las calles de Bilbao para pedir la readmisión de los trabajadores despedidos. Esta ha sido, sin duda, la mayor manifestación pacífica que se haya organizado en este país desde la oposición.Organizada por la Comisión Gestora Provisional de Trabajadores despedidos de Vizcaya, se sumaron a ella la Coordinadora de Organizaciones Sindicales, la Sociedad Interprofesional de Vizcaya y numerosas asociaciones de familias y culturales.

A las 7.30 de la tarde se ponía en movimiento la impresionante columna humana precedida por cuatro chavales que decían en su pancarta: Nosotros también estamos represaliados, amnistía y libertad para nuestros padres. Seguían a ésta del orden de 150 pancartas en las que comités de fábricas y pueblos pedían libertad, readmisión y amnistía, que han sido los tres lemas de la marcha.

Mientras un helicóptero sobrevolaba la concentración, un «jeep» de la policía armada abría paso a los manifestantes que tardaron cerca de hora y cuarto en terminar de salir del parque bilbaíno.

Aunque el permiso gubernativo autorizaba solamente a ocupar una parte de la calzada, el empuje de los manifestantes hizo imposible que los 200 hombres que formaban el servicio de orden interno pudieran controlarlos, hasta el punto de que la manifestación terminó ocupando totalmente las seis vías de circulación existentes en la calle Gregorio Valparda.

Los gritos más coreados por los manifestantes hacían referencia a la readmisión de todos los despedidos, a la amnistía y a la libertad total. El pueblo unido jamás será vencido y Suárez, escucha, Euskadi está en la lucha, fueron coreados. Al final, ya en la plaza de Zabálburu, que ni siquiera pudo acoger a la mitad de los manifestantes, la enorme multitud guardó un minuto de silencio, rodilla en tierra, por los compañeros muertos en Vitoria y Basauri. Con los puños cerrados y al grito de Vitoria, hermanos, no os olvidamos, los manifestantes se disolvieron pacíficamente y sin que se produjesen incidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de julio de 1976

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