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El "coronel Callan" se responsabiliza de sus hombres

El «coronel Callan» se declaró ayer responsable de los delitos que hayan podido cometer los mercenarios que están siendo juzgados en Angola.«Callan», de 25 años, cuyo verdadero nombre es Costas Georgiu, declaró ayer en Luanda ante el tribunal que lo juzga a él y a doce mercenarios más, la mayor parte de los cuales son británicos.

«Callan» afirmó que los acusados actuaron durante la guerra civil de Angola bajo sus órdenes directas. «Eran soldados y luchaban en condiciones excepcionales», dijo el mercenario. También explicó que ordenó la ejecución de catorce de sus compañeros, todos ellos británicos, para mantener la disciplina en un momento de confusión.

El llamado «coronel Callan» mandó ejecutar a principios de febrero a catorce compatriotas suyos, que habían sido reclutados con él en Inglaterra para ir a luchar frente al Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) y a favor del FNLA. Esta circunstancia figura entre las acusaciones que ha hecho contra «Callan» el fiscal angoleño. Asimismo la policía inglesa tiene orden de arresto contra este mercenario, que nació en Chipre, pero que tiene nacionalidad británica.

La intervención de «Callan» ante el tribunal fue sorprendente: se pensaba que este mercenario podía pasarse todo el día de ayer contestando a las preguntas de la acusación y de la defensa. Pero «Callan», después de declararse responsable de los delitos de sus compañeros, se negó a contestar pregunta alguna, e incluso rehusó decir los nombres de sus padres. Asimismo, «Callan», que sirvió en el ejército británico estacionado en el Ulster, se negó a relatar su experiencia militar.

Después de «Callan» declaró en la sesión judicial de ayer Andrew Mackenzie, también de 25 años. El fiscal había dicho que Mackenzie fue el brazo derecho de «Callan» en la guerra de Angola, En su declaración, el jefe de los mercenarios negó que tuviera ningún ayudante directo. Mackenzie, por su parte, declaró que, en efecto, él ayudó a matar a sus catorce compatriotas, «pero lo hizo porque "Callan" me daba miedo y porque sabía que si yo no actuaba así, él me iba a matar a mí. De todas formas, yo dejé bien claro que aquella matanza me parecía estúpida». «¿Murieron en seguida sus compañeros?», le preguntó un componente del tribunal. «Me parece que sí», contestó Mackenzie.

El juicio puede terminar a mediados de la semana próxima. Con tan escaso tiempo por delante, ayer viajaron a Luanda cuatro abogados británicos que quieren hacerse cargo de la defensa de algunos de sus compatriotas. En el juicio están, acusados nueve ingleses, un irlandés y tres norteamericanos. El Gobierno británico falló en su intento de convencer al de Angola para que suspendiera el juicio temporalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de junio de 1976

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