Gente
Ersilio Tonini,
obispo de Ravenna, tuvo que emplear el método del auto-stop para llegar a tiempo a la catedral de Piacenza, donde debía celebrar una misa solemne. Monseñor Tonino viajaba en su automóvil hacia dicha localidad cuando sufrió una avería mecánica. Tres automovilistas se ofrecieron a transportar al prelado.


























































