Caterine Ibargüen quiere despedirse de los olímpicos con otra medalla para Colombia

La campeona de salto triple es la abanderada de una delegación que cuenta también con Mariana Pajón, la reina del BMX, quien busca en Tokio su tercera medalla de oro

La colombiana Caterine Ibargüen, campeona en salto triple en los olímpicos de Río de Janeiro.
La colombiana Caterine Ibargüen, campeona en salto triple en los olímpicos de Río de Janeiro.Marcelo Sayão

Con su elasticidad, coordinación y potencia, la saltadora de triple Caterine Ibargüen es la atleta más importante en la historia del deporte de Colombia. Nadie lo pone en duda después de su medalla de oro en los olímpicos de Río de Janeiro, que superó la plata que ya había obtenido en Londres. La antioqueña (Apartadó, 37 años) pensaba retirarse en 2020, pero la pandemia aplazó sus planes hasta después de Tokio. Ahora, aunque sus días como reina indestronable del salto triple se antojan agotados, quiere una despedida a la altura de su leyenda. Si no fuera por una medalla, “estaría viendo los juegos por televisión”, ha dicho en una declaración de intenciones.

Es una de las deportistas más queridas de su país. Ganadora de sucesivas Ligas Diamante, Ibargüen fue elegida como la mejor atleta de 2018 por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), apenas la segunda latinoamericana en conseguir esa distinción, y se colgó el bronce en el Mundial de Atletismo del 2019. Estos son los cuartos Juegos Olímpicos en la destacadísima hoja de servicios de la saltadora de sonrisa contagiosa –que también ha competido en salto alto y largo durante su carrera–. Aunque sus resultados de este año han sido discretos, después de haber estado lesionada con una fascitis plantar, sigue empeñada en ganar. En Tokio volverá a tener enfrente a la venezolana Yulimar Rojas, en la reedición de una rivalidad épica entre países vecinos.

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Ibargüen es la abanderada de una delegación que cuenta con otra campeona vigente, Mariana Pajón (Medellín, 29 años), la reina del BMX. O bicampeona, para ser más precisos. Después de colgarse el oro tanto en Londres como en Río de Janeiro, la bicicrocista aspira a su tercera medalla consecutiva. A pesar de que la ‘hormiga atómica’ se rompió los ligamentos de la rodilla en el 2018, logró la medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, y en mayo ganó la Copa del Mundo de BMX, con lo que llega a Japón como la número uno del escalafón de la Unión Ciclista Internacional, que ha disputado codo a codo con la neerlandesa Laura Smulders.

Las dos antioqueñas son las grandes estrellas de una representación colombiana de 71 deportistas (48 hombres y 23 mujeres) que participarán en 16 deportes, mucho menos numerosa que la de Río de Janeiro (147) o incluso la de Londres (104). Ese descenso se explica en alguna medida debido a que Colombia no se clasificó en deportes de conjunto, como sí lo había hecho en Brasil. Después de haber alcanzado tres oros –el tercero gracias al pesista Óscar Figueroa– y un total de ocho medallas hace cinco años, el Comité Olímpico Colombiano (COC) aspira a acercarse a una decena de preseas en Japón.

Además de las veteranas Ibargüen y Pajón, las mayores esperanzas colombianas para subir a los cajones están depositadas en un joven atleta, Anthony Zambrano (Maicao, 23 años), quien se llevó la plata en los 400 metros planos del mundial de Doha 2019 –con marca sudamericana incluida– y el oro en los Panamericanos de ese año. El velocista guajiro competirá también con el equipo de relevos de 4 x 400 junto a Alejandro Perlaza, Diego Palomeque y Alexander Solis. En el COC también hacen cuentas con el aporte del marchista Éider Arévalo (Bogotá, 28 años), campeón mundial en los 20 kilómetros en 2017.

Otros viejos conocidos de la delegación colombiana también regresarán en Tokio con espíritu de alquimistas. Los boxeadores Yuberjen Martínez e Ingrit Valencia buscan mejorar las medallas de plata y bronce que obtuvieron en Río para convertirlas en el esquivo oro olímpico. Y en el levantamiento de pesas, uno de los deportes que más éxitos le ha dado históricamente a Colombia, después de cerrar una investigación de positivos por dopaje el país pudo llevar a tres pesistas a Tokio: Mercedes Pérez, Santiago Rodallegas y Luis Javier Mosquera, bronce en las justas brasileñas.

En el ciclismo, considerado el deporte nacional, el equipo de ruta tendrá un equipo de renombre con figuras como Rigoberto Urán –medallista de plata en Londres–, Nairo Quintana, Sergio Higuita y Esteban Cháves. Sin embargo, no estará Egan Bernal, el vigente campeón del Giro de Italia que se prepara para la Vuelta a España, ni tampoco Daniel Felipe Martínez, su compañero en el Ineos, quien a última hora no pudo viajar debido a un persistente resultado positivo por coronavirus.

En la delegación también sobresalen los veteranos tenistas Robert Farah y Juan Sebastián Cabal, la pareja de especialistas en dobles que fueron campeones de Wimbledon y del Abierto de Estados Unidos en 2019, cuando llegaron a encabezar el escalafón de la ATP. El último cupo del equipo olímpico se lo llevó otra joven y prometedora tenista, María Camila Osorio (Cúcuta, 19 años), quien también hace dos años fue campeona del Open norteamericano en la categoría junior y acaba de colarse entre las mejores 80 raquetas en el ranking femenino.

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Sobre la firma

Santiago Torrado

Corresponsal de EL PAÍS en Colombia, donde cubre temas de política, posconflicto y la migración venezolana en la región. Periodista de la Universidad Javeriana y becario del Programa Balboa, ha trabajado con AP y AFP. Ha cubierto eventos y elecciones sobre el terreno en México, Brasil, Venezuela, Ecuador y Haití, así como el Mundial de Fútbol 2014.

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