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Artem Dovbyk, el gigante ucranio del Girona

El atacante es el ‘pichichi’ de la Liga con 14 goles en su estreno en el fútbol español

Artem Dovbyk
Artem Dovbyk, delantero ucranio del Girona, celebra el segundo gol de los tres que le marcó al Sevilla el pasado domingo en Montilivi.Siu Wu (EFE)
Irene Guevara

Era un desconocido cuando aterrizó en Girona. Introvertido, hierático, con apenas nociones de castellano y comunicándose en inglés. Ahora se codea con la élite europea sin despeinarse, sin miedo, sin vértigo. “No tengo ninguna presión”, aseguró el día de su presentación con el equipo catalán. Si el Girona es el equipo revelación de la temporada, Artem Dovbyk (Cherkasy, Ucrania; 26 años) es el jugador sorpresa: pichihi de la Liga con 14 goles —uno cada 90 minutos— y cinco asistencias —mismas dianas que Jude Bellingham, pero dos pases decisivos más—. Jugador discreto, de no celebrar en exceso, que podría pasar desapercibido a pesar de sus 1,89 metros si no fuese por su fútbol. “Es como la mayoría de jugadores del este. Tímido, pero disciplinado. No muy expresivo, pero con una cabeza fría que le puede ayudar en su posición”, explica Jordi Gratacós, exdirector deportivo de la academia del FC Dnipro y que firmó al jugador cuando tenía 18 años. Lo compara, incluso, con Haaland.

En el último partido, contra el Sevilla, Dovbyck anotó un triplete en apenas seis minutos y 33 segundos: el primero de cabeza, el segundo tras una triangulación con Savinho y Portu, y uno último en el que dejó plantado en el área a Sergio Ramos. “Sorprende su capacidad de interpretar el sentido táctico de la acción técnica. Y los tres goles del domingo lo demuestran”, asegura Gratacós. El público ovacionaba a Artem: si para la afición Christian Stuani es el rey, Dovbyk es el príncipe.

El uruguayo y el ucraniano configuran la pareja de delanteros punta más temida de la Liga. La carta de presentación de Dovbyk fue un primer gol tras apenas cinco toques balón en la primera jornada contra la Real Sociedad. “Es extraordinaria la adaptación que ha tenido, desde el primer minuto ha marcado la diferencia”, valora Gratacós. Su inicio fue una declaración de intenciones y un aviso de lo que sucedería tiempo después: el Girona líder de la competición doméstica con un jugador recién aterrizado como máximo goleador.

“Es increíble. La velocidad de Savio, la verticalidad de Portu, Viktor y Artem. Dovbyk tiene esa capacidad de meter gol”, aseguró Míchel tras el encuentro contra el Alavés, donde el ucraniano tiró de presencia, marcó dos goles y fue escogido como MVP del partido. Méritos que le permitieron erguirse como mejor jugador del mes de diciembre por la Liga. “Dovbyk es muy bueno y está muy contento en Girona y con el equipo. Tiene un amigo, Viktor que ha hecho que su introducción al club sea buena. Es un jugador diferencial, y tanto él como Stuani son delanteros de primerísimo nivel”, añadió el entrenador.

Artem llegó al Girona el verano pasado como el fichaje más caro de su historia: 7,75 millones de euros por el 70% de sus derechos por cinco temporadas, hasta junio de 2028. Se presentó bajo un requisito para nada sencillo de asumir: sustituir la marcha de Taty Castellanos. Para introducirse en el equipo contaba con la ayuda de Viktor, compinche y compañero de la selección ucraniana que aterrizó en el club catalán unos meses antes. Lo mencionó varias ocasiones durante su presentación, fue clave en su fichaje, y también en su adaptación. Una dupla que se entiende a la perfección sobre el campo y fuera de él.

Antes del Girona, Dovbyk pasó por equipos de Moldavia, Dinamarca y, sobre todo, su país natal. “En 2015 firmé a Dovbyk, que jugaba en Cherkasy —su pueblo natal— y lo incorporamos en el segundo equipo. Ya era un jugador físico y muy potente”, comparte Gratacós sobre sus inicios. En el SC Dnipro-1 fue de donde el Girona lo fichó. La pasada temporada logró 29 goles en 39 partidos en las tres competiciones que jugó. Y gracias a sus 24 dianas y seis asistencias logró ser el máximo goleador de la Premier de Ucrania. A pesar de que su primer hat-trick en España lo hizo el domingo, ya había completado otros cuatro en su anterior club.

“Es uno de los cuatros mejores delanteros centro del mundo”, comparte, sin atisbo de duda, el exdirector deportivo. Y añade: “Dentro de un mismo jugador tiene dos perfiles diferentes: es capaz de jugar en un equipo proactivo, pero también reactivo. Es capaz de jugar de espaldas, como tercer hombre, o también al espacio, porque es muy rápido. Además, en su caso, se demuestra que el físico no está reñido con la técnica y calidad”.

Las cifras permiten al Girona seguir escalando. Con 51 goles en Liga en 21 jornadas, ya ha logrado ser líder con 52 puntos, uno más que su mejor registro. Esta temporada han remontado hasta en ocho ocasiones. Y los números incitan a mirar hacia afuera al resto de grandes ligas europeas: en la Premier League, el máximo anotador es el Manchester City (48), en la Serie A es el Inter (49), en la Bundesliga lidera en dianas el Bayern (52) y en La Ligue 1 comanda el PSG (44).

“No me gusta hablar de cifras”, aseguró Dovbyk al llegar a Cataluña sobre su fichaje. Pero ahora son los números los que lo avalan como gran líder delantero de la Liga.

Ha jugado 20 partidos de Liga —16 como titular— y ha acumulado 1255 minutos. Vive en La Vinya —centro de entrenamiento del Girona—, donde llegó sin hacer ruido, junto a su amigo y compatriota Tsygankov. Aún no domina el castellano, se relaciona más con aquellos jugadores que hablan inglés y los ayudantes de Míchel hacen de traductores de sus órdenes. Aunque Julius, utillero del club, también acostumbra a ejercer de intermediario. Pero la barrera del idioma no es un problema para Dovbyk, que entiende perfectamente lo que necesita el Girona, y se lo da: goles y ocasiones para seguir siendo el líder en la Liga. Un gigante que ya no pasa desapercibido.

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