Inglaterra lanza sus flechas

Sterling, con un gol y la compañía de Foden y Mount, tumba a una declinante Croacia

Sterling celebra su gol a Croacia en Wembley.
Sterling celebra su gol a Croacia en Wembley.Justin Tallis (AP)

Ha pasado un siglo desde aquella semifinal agónica del Mundial de Rusia en la que Croacia tumbó a una Inglaterra que empezaba a asomar su despegue. Diga lo que diga el calendario, la pandemia que volteó el mundo, sembró el dolor y vació los estadios pesa como un siglo, y transcurrido ese periodo el apetito de las gradas por recuperar el tiempo es voraz. También el de los futbolistas. Después de quitarse de encima la sombra de aquella semifinal perdida y derrotar a una Croacia todavía un poco más consumida, la selección inglesa se resistía a abandonar el campo, y se quedó sobre la hierba. Trazaron alrededor del césped el recorrido que habrían seguido para celebrar un trofeo. Celebró también la gente su regreso a los asientos vaciados por la pandemia. Eso, y la constatación del despegue de Inglaterra y su avasalladora colección de atacantes: Sterling, Kane, Mount y Foden. La primera vez que gana en su estreno en una Euro.

INGInglaterra
Inglaterra
1
Jordan Pickford, Tyrone Mings, Walker, John Stones, Trippier, Declan Rice, Mason Mount, Kalvin Phillips, Foden (Rashford, min. 70), Kane (Jude Bellingham, min. 81) y Sterling (Calvert-Lewin, min. 91)
CRO Croacia
0
Croacia
Dominik Livakovic, Vida, Vrsaljko, Gvardiol, Caleta-Car, Brozovic (Nikola Vlasic, min. 69), Kovacic (Pasalic, min. 84), Modric, Perisic, Kramaric (Josip Brekalo, min. 69) y Ante Rebic (Petkovic, min. 77)
Goles 1-0 min. 56: Sterling.
Árbitro Daniele Orsato
Tarjetas amarillas Caleta-Car (min. 41), Kovacic (min. 47), Foden (min. 63) y Brozovic (min. 65)

Ha pasado un siglo, sí, y Wembley vuelve a sonar casi como sonaban los viejos estadios. Ya desde los himnos, con abucheos al croata y gargantas desgañitadas en el God Save the Queen. Todavía solo con 22.500 de sus 90.000 asientos ocupados, pero con ganas de liberación, hasta para abuchear a los jugadores ingleses, que antes de empezar se arrodillaron contra el racismo, mientras los croatas los contemplaban de pie. Otra de las tensiones de la Eurocopa, que venía del tembleque con el desvanecimiento de Eriksen en Copenhague. Wembley también se acordó de él en los videomarcadores.

Pero todo eso, además del envoltorio que el fútbol ha extrañado mucho, eran prolegómenos. El primer gran rugido nacido del juego llegó bien pronto en una jugada que contuvo casi todo lo que fue el partido y lo que le ha pasado a estas dos selecciones desde Rusia. Sterling vio por dónde aparecía Foden a la carrera y lo lanzó al espacio. El tiro del jugador del City alcanzó a desviarlo levemente al poste la puntera de Gvardiol. Inglaterra había abierto la caja que ha llenado de flechas estos años y comenzó a lanzarlas.

Llegaba Foden desde atrás por la derecha, o Kane aguantaba el balón de espaldas en el área y el que aparecía era Sterling. O el peligro lo traía Mount por la otra banda. La selección de Southgate castigaba la espalda de la defensa croata una y otra vez, en un vendaval de casi media hora, al tiempo que Kalvin Phillips y Declan Rice desactivaban el centro del campo de Modric, Kovacic y Brozovic, el corazón y el cerebro del rival. Croacia solo recobró algo de aire cuando el centrocampista del Real Madrid dio unos pasos atrás para ocuparse de la salida y de regular el tráfico.

También después del descanso, del que los croatas salieron con un punto más de agresividad. Pero la selección que fue subcampeona del mundo en Rusia ha perdido por el camino casi lo que ha ido sumando Inglaterra: gol y amenaza de gol. Todas sus aproximaciones resultaban inofensivas, y ya no está Mandzukic para rematar o redistribuir los centros al área. Croacia solo sumó un tiro a puerta, un disparo lejano de Modric al centro de la portería de Pickford.

Y pese a todo, reacios a rendirse como en su exhibición de aguante en Rusia (tres prórrogas), Croacia aguantó e incluso equilibró el reparto de balón, la posesión (52%-48%) y el número de pases (456-454). Pero la diferencia estaba arriba, en el arsenal de flechas del que dispone Inglaterra. Kalvin Phillips, contundente barrendero de la zona central, atisbó una carrera de Sterling, ganó una vez más la espalda de los centrales con el pase, y vio cómo el futbolista del City, después de una temporada irregular, abría la cuenta de Inglaterra en la Eurocopa.

Croacia no quiso rendirse, pero no tenía más y cuando Southgate retiró a Foden todavía tenía a Rashford para sustituirlo. La colección de flechas de Inglaterra subrayó aún más el declinar de Croacia y presentó la candidatura de una selección que se siente anfitriona, con las semifinales y la final programadas en Wembley.

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Sobre la firma

David Álvarez

Redactor que cubre la información del Real Madrid en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de la sección de Deportes. Ha cubierto los Juegos Olímpicos y la Eurocopa. Antes trabajó en ABC, El Español, ADN, Telemadrid, y La Gaceta de los Negocios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra.

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