_
_
_
_
_

El padre de Djokovic posa en Australia con simpatizantes de Putin

Srdjan Djokovic fue además captado en un vídeo en el que desea una “larga vida a los ciudadanos rusos”. La organización prohíbe banderas de Rusia y Bielorrusia tras un incidente en la primera semana del torneo

Fotograma de un vídeo donde se ve, en mitad de la imagen, al padre del tenista serbio Novak Djokovic junto a aficionados con simbología prorrusa favorable a Putin. Foto: TWITTER

Noticia dentro y fuera de las pistas, Novak Djokovic cede esta vez el protagonismo a su padre, Srdjan, que este miércoles por la noche fue retratado con un grupo de seguidores prorrusos en las instalaciones de Melbourne Park. Según informa la ABC australiana, cuatro hombres fueron expulsados del recinto por ondear banderas rusas y corear consignas a favor del país presidido por Vladimir Putin, así como del mandatario. La organización del torneo prohíbe la exhibición de banderas rusas y bielorrusas, así como de determinados símbolos, después de que se produjera un incidente durante la primera semana de la competición en una de las pistas exteriores.

En esta ocasión, antes de que los cuatro hombres expulsados abandonasen las instalaciones –sobre las 22.20, según especificó la policía del estado de Victoria en un comunicado–, el padre de Djokovic se fotografió con ellos en los exteriores de la Rod Laver Arena, después de presenciar la victoria que dio acceso al ex número uno a las semifinales del major australiano. Uno de los aficionados lucía una camiseta con la letra Z, símbolo adoptado por los partidarios de la invasión sobre Ucrania; en concreto, las fuerzas rusas lo emplean como un símbolo identificativo en sus vehículos para misiones especiales.

En un vídeo publicado por el usuario Aussie Cossack en YouTube, el padre del deportista presuntamente dice Zivjeli Russiyani (”larga vida a los ciudadanos rusos”) antes de marcharse, según apuntan diarios como The Age o The Sydney Morning Herald. El hombre con el que aparece Srdjan Djokovic viste una camiseta con el logotipo de la banda rusa de moteros Los Lobos Nocturnos, y comienza su mensaje de vídeo saludando desde Melbourne al presidente internacional de la banda, Alexander Zaldostanov. Este es considerado amigo personal de Putin, quien, junto con la banda, fue objeto de sanciones por parte de la Unión Europea el año pasado.

Antes de que Djokovic saltase a la pista, Simeon Boikov, director del canal Aussie Cossack, hizo un llamamiento para “devolver el golpe” a la Federación Australiana (Tennis Australia) tras la prohibición de la bandera rusa y bielorrusa. Boikov, precisamente, ha sido acusado de agredir a un hombre de 76 años que se manifestaba a favor de Ucrania en Sídney. Según informan medios del país oceánico, esta semana se emitió una orden de detención contra él.

“Prepárense...”

Hoy juega Djokovic contra Rublev. Por la presente, hago un llamamiento a todo el mundo para que vaya allí. Puedo confirmar que tenemos algunas sorpresas”, expresó a través del citado canal. “Tennis Australia, prepárense... para los aficionados, para la gente que ama el tenis, si saben a lo que me refiero. Tengo que decirlo así o me denunciarán por incitación. Tenemos muchos aficionados serios en Melbourne que se dirigen hacia aquí”, continuó en el mensaje; “es un ataque al honor y la dignidad. Esto no tiene nada que ver con la guerra, esto es un ataque a la libertad en Australia. Esto es discriminación. Esto es racismo. Es ilegal prohibir las banderas de la gente”.

Srdjan Djokovic y Dijana Djokovic, padres de Novak Djokovic, en el Open de Australia.
Srdjan Djokovic y Dijana Djokovic, padres de Novak Djokovic, en el Open de Australia.DAVID GRAY (AFP)

La organización, que en un principio no había aplicado ninguna norma al respecto, decidió finalmente hacerlo después de que un grupo de aficionados denunciase a otro que había colgado banderas durante el partido de la primera ronda entre la ucraniana Kateryna Baindl y la rusa Kamilla Rakhimova en la Pista 14. Además de vetar la bandera, también prohibió el símbolo de la Z.

La Z, Rusia, Donetsk...

Después de que haya trascendido esta última noticia, la organización del Open de Australia emitió un comunicado en el que señala que “un pequeño grupo de personas mostraron banderas y símbolos inapropiados, y amenazaron a los guardias de seguridad tras un partido disputado el miércoles por la noche [el Djokovic-Rublev], y fueron desalojados”.

Tennis Australia concreta que “los jugadores y sus equipos han sido informados y se les ha recordado la política del evento en relación con las banderas y los símbolos, así como que eviten cualquier situación que pueda provocar disturbios. Seguimos trabajando estrechamente con la seguridad del evento y las fuerzas del orden”.

Entretanto, el embajador ucranio en Australia y Nueva Zelanda, Vasyl Myroshnychenko, tuiteó sobre el incidente. “Es un paquete completo. Entre las banderas serbias hay también una bandera rusa, Putin, el símbolo de la Z, la llamada bandera de la República Popular de Donetsk. Es una vergüenza...”, denunció Myroshnychenko, que la semana pasada ya había criticado duramente el incidente que ha desencadenado la polvareda política en el torneo.

DE INVOCAR A LA REINA DE INGLATERRA AL DARDO A FEDERER

A. C. | Melbourne

Megáfono en mano, la arenga de Srdjan Djokovic y su esposa Dijana a las puertas del Parlamento serbio dio la vuelta al mundo hace un año. Entonces, el padre del deportista, de 62 años, denunció una caza de brujas contra su hijo, al que calificó como “Espartaco” y “líder de un nuevo mundo libre”. El tenista (35) se encontraba bajo arresto en Melbourne por intentar acceder de manera ilegal a Australia, y su familiar solicitó a la reina de Inglaterra que interviniera y protegiera los “derechos humanos” ante la “una persecución política” .

Desde Belgrado, su padre afirmaba que “lucharemos por su libertad en la calle” y aseguró que se trataba de “una lucha para el mundo libertario”. Se refería a una cruzada del “mundo rico” para que Djokovic no pudiera seguir jugando al tenis, quien, según él, “ha demostrado que incluso un país pequeño como Serbia puede tener al mejor tenista y deportista de todos los tiempos, y esa verdad”, remarcaba, “ya no se puede ocultar”.

Más adelante, Srdjan Djokovic expuso que su hijo Novak es “un enviado de Dios, un milagro invisible”. También, un “Cristo crucificado”, un “cordero sacrificado”.

Uno y otro son cristianos ortodoxos y el primero es fundamental para entender el perfil del segundo. “Él es el mayor apoyo que he tenido, sobre todo al principio [de su carrera en la élite, que empezó en 2003]. Pero, obviamente, no puedo influir en lo que diga. Es como es”, señaló en su día el campeón de 21 grandes; “es muy, muy apasionado. Me protege y me quiere. Sé que lo hace todo con las mejores y más puras intenciones”.

El progenitor, esquiador profesional y posteriormente instructor, ha enaltecido siempre a su descendiente y lo ha señalado como símbolo de la Serbia triunfadora, un mártir de su nación. De vez en cuando, también ha sacudido a los grandes rivales del tenista. 

“Será un gran campeón, pero no es tan buen hombre”, se refirió a Federer en mayo de 2021, alegando que el suizo, ya retirado, “atacó a mi hijo hace 15 años, cuando aún era joven y tenía 18 o 19. Lo hizo porque sabía que venía alguien que sería mejor que él". Tampoco se libró Rafael Nadal, al que apuntó en 2013: “Era el mejor amigo de Novak mientras le ganaba, pero cuando cambiaron las cosas, ya no eran tan amigos”.

A esas declaraciones, recogidas por el diario serbio Kurir en 2013, añadía otras en las que arremetía contra Federer: “Atacó a Novak en la Copa Davis en Ginebra. Comprendía que él era su sucesor e intentaba desacreditarle de cualquier manera. El éxito de Novak es una cosa extraordinaria y algo que algunos no pueden entender”.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Sobre la firma

Alejandro Ciriza
Cubre la información de tenis desde 2015. Melbourne, París, Londres y Nueva York, su ruta anual. Escala en los Juegos Olímpicos de Tokio. Se incorporó a EL PAÍS en 2007 y previamente trabajó en Localia (deportes), Telecinco (informativos) y As (fútbol). Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra. Autor de ‘¡Vamos, Rafa!’.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_