El Real Madrid ficha a Aurélien Tchouaméni

El futbolista procedente del Mónaco, de 22 años, firma por seis temporadas con unas cifras que le sitúan como el cuarto fichaje más caro del club, y apuntala el plan de futuro del centro del campo blanco con más físico

Aurélien Tchouaméni, durante el Austria-Francia del viernes en Viena.
Aurélien Tchouaméni, durante el Austria-Francia del viernes en Viena.FRANCK FIFE (AFP)

El Real Madrid ha edificado la segunda edad dorada por títulos de su historia sobre la base de una letanía feliz: Casemiro-Kroos-Modric. Sin embargo, la ley de vida empieza a estrechar peligrosamente el cerco sobre ellos. El brasileño tiene 30 años; el alemán, 32; y el croata, 36. Después de temporadas sin que el club moviera pieza en esa parcela, entregado a una terna que en los despachos se conoce como “los tres tenores”, el relevo en la medular blanca empieza a tomar cuerpo y, sobre todo, músculo. A la crecida en los últimos meses de Valverde (23 años) y los fogonazos de Camavinga (19), se sumó definitivamente este sábado el fichaje de Aurélien Tchouaméni (Rouen, Francia; 22 años), procedente del Mónaco. Otro joven para la cuadra del futuro que, en este caso, llega con unas cifras de fichaje que lo sitúan en otro nivel de expectativas y exigencias. Los 80 millones más 20 en variables que se han manejado —según diversas fuentes— lo colocan como la cuarta compra más cara de la historia del club, tras Eden Hazard (115), Gareth Bale (101) y Cristiano Ronaldo (94).

Con Valverde, Camavinga y ahora Tchouaméni, el Madrid se forra en el medio con un trío de centrocampistas que encaja en el nuevo paradigma de medios que rige el fútbol mundial, donde el físico y el músculo se presentan como peajes innegociables. Tras la salida en 2018 de Ronaldo, el club se afanó por aliviar la grieta ofensiva (Vinicius, Hazard, Rodrygo, Jovic, Mariano o Brahim), pero apenas movió pieza en el medio. En las campañas siguientes, todo siguió en manos de los tres de siempre (Casemiro-Kroos-Modric). Sin embargo, en solo un año el paisaje ha cambiado de forma notable con Valverde, Camavinga y Tchouaméni, símbolos de una nueva corriente.

Un perfil Casemiro

El fichaje del ya exjugador del Mónaco es, además, el gran intento de buscarle un doble a Casemiro, un perfil del que prácticamente ha carecido la plantilla desde que el brasileño ascendió a titular en 2016. El Madrid contó con Marcos Llorente entre 2017 y 2019, pero apenas tuvo oportunidades y su rendimiento quedó muy lejos del ofrecido después en el Atlético. Por esa posición tan delicada han pasado Kroos, Valverde y hasta Modric. Ancelotti probó el curso pasado con Camavinga, que aún no se sabe si será pivote o volante, y el joven fue de menos a más, con actuaciones prometedoras desde febrero. Sin embargo, el fichaje de Tchouaméni se presenta, por perfil e inversión, en el intento más claro de buscarle un relevo y un descanso a Casemiro, el más joven en todo caso del trío de intocables.

El ex del Mónaco hace semanas que tenía claro que prefería jugar en el Madrid, y en Chamartín confiaban en sellar el acuerdo al que habían llegado con él, pero no se había resuelto la negociación con el club francés. El Mónaco pretendía una venta por un precio a partir de los 80 millones, mientras que el Madrid quería una operación menos costosa. Pero se interpuso de nuevo el PSG. Kylian Mbappé, recién extendido su contrato tras rechazar al Madrid, estaba muy interesado en su compatriota y el club trató de hacerse con el futbolista. La puja del PSG elevó el precio de la operación inicialmente calculado por el club blanco, y que, según algunas fuentes, se ha cerrado en 80 millones más 20 en variables. Tchouaméni ha sido también objetivo del Liverpool, cuyo entrenador, Jürgen Klopp, viajó a Mónaco para tratar de convencerlo. En la visita, el técnico se dio cuenta de que el futbolista tenía claro dónde quería jugar y el club inglés se retiró de la pelea por su fichaje.

En sus dos temporadas en el Mónaco, Tchouaméni, que debutó como profesional en el Burdeos con 18 años, ha firmado números que trazan un perfil más similar al de Casemiro. El curso pasado fue el futbolista con más intercepciones de la Ligue 1, con 114, según los datos de fbref.com, y el tercero de las cinco grandes ligas, solo por detrás del croata Badelj (Genoa) y del brasileño Bremer (Torino). Casemiro sumó 59. Están más parejos en los registros ofensivos, donde generaron el mismo peligro: 2,9 goles esperados el francés y 3 el brasileño. También en pases: 62,1 pases por partido frente a 67,8.

Un jugador joven, muy físico, no carente de gol y en el top de más caros con el que el Madrid trata de apuntalar el relevo para un centro del campo que ha dirigido cuatro Champions.

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