Doncic fuerza el séptimo partido y Miami avanza a las finales de conferencia de la NBA

Dallas impone la ley del local ante los Phoenix Suns y Jimmy Butler sentencia a unos Sixers mermados por la lesión en el ojo de Embiid

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PIE DE FOTORon Jenkins (AFP)

Parece mentira, pero dentro del caos, todavía hay espacio para lo predecible en la NBA. Tras un sexto duelo que parecía comenzar igualado —así fue hasta poco antes de llegar al descanso—, la tónica de la eliminatoria terminó imponiéndose esta madrugada en Dallas y los Mavericks, locales, pasaron por encima de los Phoenix Suns, visitantes, para forzar el séptimo partido de la serie en las semifinales de la Conferencia Oeste (113-86). Da igual cómo lleguen los equipos. No importan las dinámicas, las sensaciones ni las diferencias que se hayan establecido en el último encuentro. Hasta ahora, todos los enfrentamientos de la serie han caído del lado local por una media de 11 puntos.

Phoenix remó para evitarlo, pero no fue suficiente ante las aguas bravas que provoca Luka Doncic en suelo tejano. Caos y orden. Todo en un mismo guion, que parece estar escrito. El esloveno dirige, amenaza y castiga, y sus compañeros responden cuando toca, como en la mejor de las orquestas.

Doncic registró anoche ante Phoenix su quinto partido de playoffs con al menos 30 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias —fueron 33, 11 y 8—, igualando a Dirk Nowitzki, máxima leyenda de los tejanos. La diferencia, claro, es que el esloveno ha necesitado 123 partidos menos para conseguirlo.

Su pique con Devin Booker, estrella fulgurante de los Suns dos años mayor que él, ha desbordado el interés por una serie que de por sí no necesitaba condimentos extras. Anoche, la tensión entre ambos se palpaba en la atmósfera del American Airlines Center. No es para menos, pensarán algunos. En el último encuentro, disputado hace menos de 48 horas en Arizona, Booker aprovechó una entrada a canasta para mirar a cámara desde el suelo y, fingiendo un dolor inexistente, burlarse del esloveno: “La especialidad de Luka”. Poco después, cuando el partido ya había caído del lado de Phoenix y los Mavs se retiraban a vestuarios, Doncic hizo lo propio para levantar el ánimo de sus compañeros: “Todos actúan duro cuando van ganando”.

Ahora, con la eliminatoria igualada (3-3), la pelota está en el tejado de Dallas, que viajará a Arizona para cortar la superioridad impuesta por el equipo local en cada partido de la eliminatoria. De no ser así, Phoenix jugará sus segundas finales de conferencia consecutivas. En caso de conseguirlo, los Mavericks consumarían una remontada histórica y optarían al título del oeste por primera vez desde 2011, año en el que terminaron como campeones de la NBA. Todo parece estar escrito, hasta que deja de estarlo.

Miami, primer finalista de conferencia

En Philadelphia, Jimmy Butler es persona non grata. Tras una salida abrupta de los Sixers, donde solo una canasta imposible de Kawhi Leonard les privó de alcanzar las ansiadas finales de conferencia en 2019, el escolta tejano encontró cobijo en Florida, donde es el líder de un equipo colectivo como pocos.

Anoche, sus 32 puntos castigaron desde el principio a unos Sixers mermados por la lesión en el ojo de Embiid, que no ha podido recuperar su mejor nivel tras el golpe, y un James Harden alejado, un día más, de lo que de él se espera. El propio pívot camerunés lo corroboró tras la eliminación (4-2) en rueda de prensa: “Todo el mundo esperaba al James Harden de Houston, pero ya no es el mismo”. Otro chispazo para un vestuario que, en ocasiones, ha pecado de acumular demasiada gasolina.

Los de Erik Spoelstra, por su parte, recordaron por qué han sido el mejor equipo de la temporada regular en la Conferencia Este. Los Heat, único equipo de la NBA con más victorias que derrotas en cada mes de competición, pasaron por encima de Philadelphia en todas las fases del juego y se llevaron el partido sin contemplaciones (90-99).

La afición de los Sixers, con fama de ser una de las más difíciles del campeonato, comenzó a abandonar el Wells Fargo Center antes de que concluyera el encuentro. Se perdieron el último arreón de su equipo, insuficiente ante la contundencia de los Heat, que ya esperan rival —Boston Celtics o Milwaukee Bucks— en las finales de la Conferencia Este.

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