El secreto de Carlos Alcaraz: “Que jugar al tenis nunca sea una obligación”

El deportista murciano, que se levantó con molestias en el tobillo, no jugará en el Masters 1.000 de Roma para descansar y afrontar el comienzo de Roland Garros en mejores condiciones

Carlos Alcaraz levanta el trofeo del Masters de Madrid tras ganar a Alexander Zverev. Foto: INMA FLORES (EL PAIS) | Vídeo: J. MARMISA / J. CASAL

Sonriente y tranquilo, Carlos Alcaraz atendió a los medios de comunicación pasadas las diez de la noche, tres horas después de aplastar a Alexander Zverev sobre la tierra de la Caja Mágica (6-3, 6-1) y convertirse en el campeón más joven de la historia del Mutua Madrid Open: 19 años y tres días. Acompañado por el trofeo de campeón, Carlitos, como le gusta que le llamen —”Carlos me recuerda a cuando mis padres me echaban la bronca, me suena muy serio”, dijo entre risas—, desveló que el día de la final no comenzó de la mejor manera posible: “Por la mañana me levanté con el tobillo hinchado y con una ampolla por la caída que sufrí contra Rafa [en cuartos de final]. Me costaba caminar un poquito, pero hemos conseguido hacer unas cosillas para estar al 100% en el partido”.

Tras una primera mitad de año repleta de éxitos —cuatro títulos y solo tres derrotas, ante Berrettini (Open de Australia), Nadal (Indian Wells) y Korda (Montecarlo)—, Alcaraz confirmó su ausencia en el Masters 1.000 de Roma de la próxima semana: “Lo he valorado con el equipo y creo que me viene mejor descansar. Necesito recuperar el tobillo para estar al cien por cien en París”.

Allí, el murciano sabe que llega por primera vez como favorito a una de las cuatro grandes citas del año. “Es especial para mí. Roland Garros fue el primer Grand Slam en el que llegué a tercera ronda. Este año me tomarán como favorito, pero no me lo tomo como un plus de presión, sino como una motivación. Tengo muchas ganas de ir, luchar por ganar y demostrar mi nivel”.

Alcaraz, que tras fundir a Zverev recordó sus orígenes al firmar la cámara que retransmitía el encuentro —“Viva El Palmar y viva Murcia”—, volvió a esquivar los halagos que le sitúan como el mejor tenista del planeta. “Considero que estoy jugando muy bien y que me desenvuelvo bien en tierra, pero, como dije en Montecarlo, donde perdí en primera ronda, de todo se aprende”, afirmó antes de recordar que el mejor tenista del mundo sigue siendo Novak Djokovic: “Lo vuelvo a decir, Djokovic es el número uno. Me han dicho que mañana voy a ser el número seis, lo que quiere decir que me quedan cinco tenistas por delante para ser el mejor”.

Después de un tramo de la temporada impoluto, en el que ha levantado el Masters 1.000 de Miami, el Conde de Godó y el Masters 1.000 de Madrid en apenas 36 días, Alcaraz recordó que le queda mucho por mejorar: “Mira Rafa, Djokovic o Federer. Todos siguen mejorando y no se estancan nunca. Por eso son tan buenos. Es cierto que tengo buenos golpes, pero puedo mejorar mucho todavía”. Y añadió: “A mí me encanta entrenar para mejorar, pero me gusta más competir. Con Juanki [Juan Carlos Ferrero] compito a todo. Al golf, a la petanca, a lo que sea. Siempre busco la forma de ganar. Soy muy competitivo”.

Además, el tenista de El Palmar, que hace apenas un año estaba en el puesto 120º del ranking de la ATP, aprovechó la oportunidad para recordar la importancia de vivir estos éxitos junto a su familia y aconsejar a los jóvenes que ya quieren ser como él: “Lo más importante es que disfruten, que jugar al tenis nunca sea una obligación y que nunca se olviden de los estudios, que es lo más importante. Luego, claro, hay que practicar muchos deportes. Yo hice muchos y disfruté cada uno de ellos. Siempre me ha encantado jugar”.

El tenista español Carlos Alcaraz celebra su victoria en la final del Mutua Madrid Open.
El tenista español Carlos Alcaraz celebra su victoria en la final del Mutua Madrid Open.Emilio Naranjo (EFE)

La otra cara de la moneda, el alemán Alexander Zverev, que había señalado a Alcaraz como “el mejor tenista del mundo” todavía sobre la arcilla de la pista central, lamentó en rueda de prensa que los horarios del torneo le condenaron en la final ante el español: “Carlos está jugando increíble, de eso no hay duda. Pero tengo que decir que el trabajo de la ATP fue muy desafortunado esta semana”. Y añadió: “Hace dos días me fui a la cama a las cuatro y ayer a las cinco [sus partidos comenzaron de noche]. Si alguien se va a dormir a esas horas, puede ser incluso difícil despertarse”.

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Sobre la firma

Daniel Arribas

Es periodista en EL PAÍS desde 2021. Ha publicado reportajes en la sección de Madrid y en las páginas de fin de semana. Ahora es redactor de Deportes, donde cubre competiciones de baloncesto, tenis, ciclismo y otras disciplinas. Antes trabajó en El Mundo y Ogilvy.

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