En la tierra o el cemento, Alcaraz sigue creciendo

El murciano, citado en los octavos con Monfils tras arrollar a Bautista (6-2 y 6-0), supera con nota un primer trimestre difícil por la alternancia de superficies

Alcaraz sirve durante el partido contra Bautista.
Alcaraz sirve durante el partido contra Bautista.MATTHEW STOCKMAN (AFP)

En menos de tres meses, 75 días en concreto, Carlos Alcaraz se ha metido entre pecho y espalda la friolera de 70.000 kilómetros y empieza a comprobar de verdad lo que supone tener tanta proyección y el exigente peaje de la élite. Un día amanece en Melbourne y al siguiente en Villena, donde se entrena, y de ahí a Río de Janeiro y después Marbella y más tarde Indian Wells, faena que ahora le ocupa. Mucho trasiego y, además, el consiguiente cambio de superficie: del cemento a la arcilla y de esta de nuevo al asfalto. Es decir, en dirección al estrellato, el murciano está cursando a los 18 años un máster de reflejos y adaptación, imprescindible para llegar allá adonde se dirige.

No lo lleva nada mal el chico, que entre tanto vaivén y tanto movimiento se ha colado entre los 20 mejores del circuito, ha ganado un torneo de categoría 500 (Río) –el segundo en la ATP, tras el obtenido el año pasado en Umag (Croacia)– y progresa como una bala en Indian Wells, donde derribó a Mackenzie McDonald (59º) en primera instancia y este lunes a rindió a Roberto Bautista (15º) con una suficiencia inesperada. Duro de pelar, y más sobre dura, el castellonense (33 años) solo pudo corroborar lo que había percibido la semana previa durante la concentración del equipo español en la Copa Davis, en Puente Romano: Alcaraz (6-2 y 6-0, en 1h 06m) es muy bueno y crece muy rápido.

Allí, en Marbella, el murciano registró su primer triunfo y dio otra pedalada profesional, aunque sin tiempo apenas para saborearla. Nada más sellar la eliminatoria contra Rumanía, él y el resto de los componentes del equipo tomaron un vuelo hacia California para competir en el Valle de Coachella. Es decir, un traslado exprés y otro ejercicio de aclimatación. De la arcilla andaluza al cemento norteamericano, sin respiro. Una nueva prueba que Alcaraz está superando con nota. “Disfruto de cada segundo aquí. Estoy feliz de estar de vuelta, pero aún más de estar jugando muy bien al tenis”, transmitió nada más poner el pie en el torneo.

Todo transcurre a una velocidad de vértigo en la carrera de Alcaraz, como su juego. De muesca en muesca de precocidad, su progresión se plasma hasta en la portada de la revista Men’s Health, para la que posó recientemente, convirtiéndose en el protagonista más joven en los veinte años de la edición española. Poco antes, a comienzos de febrero, el joven posaba orgulloso con una L blanca y verde, junto a su profesor de autoescuela y habiéndose sacado ya el carné de conducir. “Pero aunque crezca, quiero que los que me conoces sigan llamándome Carlitos. Quiero que nunca dejen de verme como el chaval que he sido siempre”, afirmaba en la publicación.

Medvedev cede el trono

Por encima de las expectativas, su acceso a los octavos de Indian Wells refuerza su candidatura al top-10 del circuito y le cita con el veterano Gael Monfils, que se deshizo del número uno, Daniil Medvedev (4-6, 6-3 y 6-1), cuya derrota tendrá un alto coste: el próximo lunes, Novak Djokovic regresará a lo más alto del ranking, el lugar que anhela el del Palmar. Este lunes, a Bautista no le dejó ni las migas. Además de endosarle un parcial en blanco, le castigó con 29 golpes ganadores y completó el recital con un guarismo mínimo de errores (7). De esta forma, Alcaraz resume este 2022 en 10 victorias y una sola derrota, contra Matteo Berrettini en el Open de Australia.

“Ha sido uno de los mejores partidos de mi carrera. Contra Tsitsipas [US Open 2021] y Berrettini jugué muy bien, pero hoy lo he hecho durante todo el partido, de principio a fin”, subrayó. “Poco a poco estoy creciendo y la gente me reconoce más cuando viajo, y eso me gusta”, añadió.

Con la última victoria, el tenista español igualó su mejor resultado en un Masters 1000 —había alcanzado esta cota en noviembre, en París-Bercy— y volvió a demostrar que está listo para combatir contra la burguesía del circuito; del mismo modo, que está preparado para afrontar los drásticos cambios de superficie que le planteará el calendario. Un paso necesario resumido en este primer trimestre de evolución.

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Sobre la firma

Alejandro Ciriza

Cubre la información de tenis desde 2015. Melbourne, París, Londres y Nueva York, su ruta anual. Escala en los Juegos Olímpicos de Tokio. Se incorporó a EL PAÍS en 2007 y previamente trabajó en Localia (deportes), Telecinco (informativos) y As (fútbol). Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra.

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