Desnortado Barcelona en Granada

Los azulgrana ceden a última hora un empate después de un partido mal jugado ante un rival que acabó desbocado en el área de Ter Stegen

Antonio Puertas, a la derecha, supera a Ter Stegen en el gol del empate del Granada ante el Barcelona en el minuto 89.
Antonio Puertas, a la derecha, supera a Ter Stegen en el gol del empate del Granada ante el Barcelona en el minuto 89.JON NAZCA (REUTERS)

A falta de piernas, la cabeza de Luuk de Jong no le alcanzó al Barça para continuar su estirada en la Liga. Xavi retiró al delantero centro después de que marcara el 0-1 y el Granada no paró hasta desvencijar a los azulgrana, disminuidos por la expulsión de Gavi, y atrapar el empate en un final de partido desbocado en el Nuevo Los Cármenes: 1-1. Un guion habitual en muchos de los encuentros del Barcelona, apresurado al inicio y fatigado al final, tan interesante con la pelota como aborrecible cuando la pierde o la cede, falto de consistencia y fiabilidad, todavía en período de pruebas y aprendizaje con Xavi.

GRAGranada
Granada
1
Luis Maximiano, Víctor Díaz (Domingos Duarte, min. 67), Quini (Bacca, min. 82), Raúl Torrente, Carlos Neva (Escudero, min. 83), Luis Milla, Puertas, Gonalons (Montoro, min. 61), Machís (Alex Collado, min. 67), Luis Suárez y Jorge Molina
BCN Barcelona
1
Barcelona
Ter Stegen, Eric Garcia (Clement Lenglet, min. 53), Alves, Piqué, Alba, Busquets, Nico González, Pablo Páez Gavira, Luuk de Jong (Depay, min. 60), Ferrán Jutglà (Abdessamad Ezzalzouli, min. 60) y Ousmane Dembélé (Álvaro Sanz, min. 81)
Goles 0-1 min. 56: Luuk de Jong. 1-1 min. 88: Puertas.
Árbitro Pablo González Fuertes
Tarjetas amarillas Pablo Páez Gavira (min. 21), Gonalons (min. 30), Clement Lenglet (min. 55), Depay (min. 68), Abdessamad Ezzalzouli (min. 82) y Bacca (min. 92)
Tarjetas rojas Pablo Páez Gavira (min. 78)

Acostumbrado a la precariedad, el entrenador no politiqueó con la alineación en la abundancia después de recuperar a internacionales como Memphis. Aunque está condicionado por las fichas y de salida nunca se expone a formar con cuatro futbolistas del filial por el riesgo de una expulsión —la regla exige la presencia en la cancha de siete profesionales—, el técnico mantuvo a Jutglà, un delantero tan aplicado como esforzado, y a Luuk de Jong después de su buen ejercicio rematador en Mallorca. Tampoco parece tener dudas sobre Alves, al que ha recuperado a sus 38 años para jugar y no acompañar, ni prescinde de Dembélé por más que tenga en ascuas a la directiva por no renovar y el club no pueda inscribir a Ferran Torres.

El plan fue tan afortunado como negada resultó su corrección cuando el marcador le daba la razón y Roberto Moreno tocaba a rebato ante el clamor de la hinchada de los Cármenes. El Granada es un equipo optimista desde que pudo dejar de mirar a la clasificación y se concentró en la cancha, liberado futbolísticamente, ya ganador ante el Sevilla y el Atlético, irreductible también en el Camp Nou, después de hacerle la vida imposible a Koeman. La intensidad y la presión del equipo andaluz destemplaron de inicio a los azulgrana, demasiado contemplativos, algunos expectantes con el entorno y el reencuentro con Moreno, el entrenador que formó parte del equipo técnico de Luis Enrique. Tampoco entraba en juego el imprevisible Dembélé, víctima de la rechifla del público, y los únicos futbolistas conectados al partido eran Gavi y Luuk de Jong.

El neerlandés absorbió la ofensiva del Barça. A instancias del VAR, que rebobinó la jugada, el árbitro le anuló un gol por un fuera de juego previo de Gavi. El colegiado tampoco atendió la queja de Luuk de Jong cuando reclamó un penalti de Torrente después de que un remate de espuela saliera a la derecha de Maximiano. El Barça no jugaba sino que atacaba espasmódicamente con Luuk de Jong mientras no desfallecía el Granada, agitado por Machís, excelente en un zurdazo rechazado por el brazo de Ter Stegen. Nadie lograba gobernar un choque abierto y cambiante ante el desespero de Xavi y Busquets.

A falta de temporizador y de línea de pase, la hiperactividad de Gavi sostenía al Barcelona. Los azulgrana se impacientaron muy pronto, imprecisos y poco desequilibrantes, reiterativos en los tiros sin ton ni son que nunca cogían portería, faltos de la profundidad, sobre todo de Alba. El lateral ha perdido protagonismo desde la partida de Messi. No sabía cómo atacar el Barcelona, demasiado previsible, y el Granada tampoco armaba sus transiciones al arco de Ter Stegen. El juego era espeso y el arbitraje confundía a los contendientes e irritaba a la afición del Nuevo Los Cármenes.

Muy cómodo defensivamente, el Granada se arrimó al campo barcelonista a la salida del descanso, animado por la atonía del equipo de Xavi. Aunque procure acortar el campo, los partidos se le hacen demasiado largos, los jugadores se vencen y las lesiones se suceden, como se constató en Granada con Eric. Los azulgrana, sin embargo, no perdieron el contacto con Luuk de Jong, siempre preparado para cabecear, igual de efectivo en Granada, cuando el centro lo puso Alves, que en Mallorca, partido en el que quien templó la pelota fue Mingueza.

La tarea de Luuk de Jong se acabó con el 0-1. Xavi retiró al neerlandés y planteó un partido diferente al que respondió Moreno con continuos cambios, incluido el debut de Alex Collado, cedido por el Barça. Los arrebatos del Granada rompieron al Barcelona, reiterativo en las faltas, desnortados y sin salida para el contragolpe, sepultados en el área de Ter Stegen. La expulsión de Gavi confirmó su vulnerabilidad y dificultad para medir las sustituciones y cumplir la norma que obliga a jugar con siete profesionales, condición en riesgo después de que Xavi diera entrada a Sanz y una tarjeta roja podía provocar una alineación indebida del Barcelona.

La desorientación azulgrana avaló el despliegue físico y la superioridad numérica del Granada, que igualó el choque en un córner, su punto fuerte y el débil del Barça. No fue un accidente en el último minuto sino que, a pesar de la frialdad de Ter Stegen, el gol se cantaba desde hacía rato por el desplome del Barça en el peor partido desde la llegada de Xavi.

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Sobre la firma

Ramon Besa

Redactor jefe de deportes en Barcelona. Licenciado en periodismo, doctor honoris causa por la Universitat de Vic y profesor de Blanquerna. Colaborador de la Cadena Ser y de Catalunya Ràdio. Anteriormente trabajó en El 9 Nou y el diari Avui. Medalla de bronce al mérito deportivo junto con José Sámano en 2013. Premio Vázquez Montalbán.

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