En plena ola, Kyrie Irving vuelve sin vacunarse contra la covid

Los Nets afirman ahora que debido a las bajas y los contagios necesitan al base, aunque en la primera prueba ha dado positivo

Kyrie Irving rebasa a Gary Payton en un partido entre Brooklyn y Washington en febrero de 2020.
Kyrie Irving rebasa a Gary Payton en un partido entre Brooklyn y Washington en febrero de 2020.Tommy Gilligan (Reuters)

Kyrie Irving, una de las estrellas de los Brooklyn Nets y de la NBA, fue apartado del equipo en octubre porque se negaba a vacunarse contra la covid y eso implicaba que no iba a poder disputar los partidos en casa, en el Barclays Center. Dos meses después, su situación ha dado un vuelco. Los dirigentes del equipo han rectificado. El base, de 29 años, se reintegra a la disciplina de la plantilla que dirige Steve Nash, aunque sigue sin vacunarse y solo podrá disputar los encuentros que los Nets jueguen fuera de casa. Por el momento, Irving ha sido incluido en la lista de jugadores que deben seguir el protocolo de la covid porque ha dado positivo en la última prueba que se le realizó.

La situación ilustra las contradicciones propiciadas por la gestión de la pandemia en el deporte profesional. Para entender el embrollo es preciso tener en cuenta que la NBA no obliga a los jugadores a vacunarse, aunque un 97% de ellos lo ha hecho. Sin embargo, las autoridades sanitarias de Nueva York impiden el acceso a aquellos que no han sido vacunados a los recintos cerrados y con afluencia de muchas personas. En octubre, Sean Marks, el director deportivo de los Nets, defendió la decisión de apartar a Irving de la disciplina del equipo.

“Ha tomado una decisión personal y respetamos su derecho individual a elegir”, justificó el dirigente. “Su elección restringe su disponibilidad para ser un miembro del equipo a tiempo completo. No permitiremos que ningún componente esté solo disponible a tiempo parcial. Es imperativo que continuemos construyendo la química como equipo y permanezcamos fieles a nuestros valores establecidos desde hace mucho tiempo de unión y sacrificio”.

Dos meses después, los Nets, que lideran la Conferencia Este con 21 victorias y 8 derrotas, han variado su enfoque. Atribulados por las 13 bajas que acumulan, siete de ellas de jugadores que deben seguir el protocolo de la covid, y conscientes de la carga de minutos que soportan sus estrellas, Kevin Durant y James Harden —promedian 37 minutos en esos 29 partidos—, razonaron su cambio de criterio.

“Después de discutir con nuestros entrenadores, jugadores y personal, la organización ha decidido que Kyrie Irving se reincorpore a los entrenamientos y los partidos en los que es elegible”, reza la nota. “Hemos llegado a esta decisión con el apoyo total de nuestros jugadores y después de una cuidadosa consideración de nuestras circunstancias actuales, incluidos los jugadores que se pierden partidos debido a lesiones y protocolos de salud y seguridad. Creemos que la incorporación de Kyrie no solo nos convertirá en un mejor equipo, sino que también nos permitirá equilibrar de manera más óptima la demanda física de toda la plantilla”.

Símbolo negacionista

Irving no podrá jugar los 26 partidos que afrontarán los Nets en casa. Les quedan 27 encuentros como visitantes, de los que el base tampoco podrá jugar los dos que les aguardan en el Madison Square Garden, la cancha de los Knicks, donde rige el mismo mandato de vacunación que en Brooklyn, y el de Toronto, ya que los no vacunados no podrán pasar la frontera a Canadá a partir de enero.

El caso de Irving, que tiene dos años más de contrato a razón 30,2 millones de euros esta temporada y 31,5 la siguiente, es paradigmático. “Elegí no estar vacunado, y esa fue mi elección”, dijo en octubre. “Y les pediría a todos que respeten esa elección, y voy a seguir manteniéndome en forma, listo para jugar y listo para estar con mis compañeros y ser parte de todo esto”. El estadounidense, nacido en Melbourne, se convirtió en un símbolo para los que se oponen a ser vacunados. Un grupo de personas se manifestó en octubre contra la obligatoriedad de las vacunas a las puertas del Barclays Center y gritaron consignas en favor de Irving.

El jugador se ha entrenado por su cuenta, pero no juega ni está en dinámica de entrenamientos de equipo desde junio, cuando los Nets perdieron contra Milwaukee en la semifinal del Este. Además de adquirir la forma necesaria para competir, tendrá que pasar por los protocolos de salud de la Liga, que incluyen las pruebas de la covid-19. Deberá dar negativo cinco días seguidos antes de que se le permita reincorporarse al equipo, y someterse a las pruebas diarias que se exigen a los jugadores no vacunados.

El próximo partido que disputarán los Nets fuera de casa es el 23 de diciembre en Portland. El día de Navidad, jugarán en Los Ángeles contra los Lakers; y el 27 de diciembre, contra los Clippers. Pero la reaparición de Irving, podría retrasarse hasta el 3 de enero contra Memphis o el 7 de enero contra Milwaukee.


Puedes seguir a EL PAÍS DEPORTES en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS