Tour de Francia

Enric Mas: “El Tour de Francia de este año será diferente, seré más agresivo”

Entrevista al quinto clasificado en 2020: el líder del Movistar, promete una actuación más ofensiva, más audaz, en una ‘grande boucle’ en la que aspira a una plaza en el podio

Mas, a punto para entrenarse en Brest.
Mas, a punto para entrenarse en Brest.Guillaume Horcajuelo / EFE

La víspera del comienzo del Tour de Francia, la carrera que lo es todo, Telefónica anuncia que seguirá dos años más, hasta diciembre de 2023, por lo menos, financiando el equipo Movistar, una acción iniciada en 2011. Logrará así una marca histórica: superar, con 13 temporadas, el récord de 12 años que comparten Reynolds y Banesto como patrocinadores del combo ciclista creado por José Miguel Echávarri y Eusebio Unzue en 1980, el más importante del ciclismo español, el equipo de Perico e Indurain, claro. El mejor español del Movistar 2021 (el mejor español para la general de la grande boucle), Enric Mas, ciclista mallorquín, de Artà (7 de enero de 1995), tenía seis meses cuando el navarro ganó su quinto Tour y, naturalmente, no le impone tanto su nombre y su significado histórico, como los de los dos grandes veteranos del equipo, Imanol Erviti, el équipier navarro que comenzará su 12º Tour, y Alejandro Valverde (a los 41 años, el 14º, los mismos que Poulidor), quienes le arroparán las próximas tres semanas en Francia. “Ellos dan esa tranquilidad que nos hace falta a los jóvenes”, dice, en entrevista telefónica, Mas, escalador sobre todo, que terminó quinto el Tour de 2020 y acabó insatisfecho. “Este año me gustaría mejorar, me gustaría estar en el podio tanto del Tour como de la Vuelta, de las dos, y hemos trabajado para eso. Este año será diferente”.

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Pregunta. En el documental de Netflix sobre el Movistar sorprende, en cierta manera, su sinceridad. Termina quinto el Tour, todos le animan y usted dice que no, que no es eso lo que quería…

Respuesta. Claro, claro, no estaba contento con el quinto puesto, esperaba más. Fue un año difícil el año pasado, es verdad.

P. Parece obligado llegar al Tour cargado de estrés, de ansiedad, tanto impone la carrera. ¿Usted cómo llega? El año pasado aparecía como enfurruñado los primeros días, que si el material, que si no había ido bien la temporada…

R. Estoy mucho más tranquilo este año. Lo tomo como si fuera otra carrera. Claro que tengo tensión y estrés, pero no tanto. Sé que llego con los deberes hechos, aunque, quizás, en la Dauphiné me costó un poquito estar ahí. Pero nada que ver con el estrés del año pasado. Entonces sufrimos mucho en la Dauphiné, y a principio de Tour también. Este año es diferente.

P. Habla de una carrera más sabiendo, supongo, que no lo es…

R. Eso es, eso es, pero no puedo estar pensando todos los días que esto es lo único importante, ya te digo. Este año mi sensación es diferente. Será mi tercer Tour, pero aquí en el equipo hay gente que lleva muchísimos más, como Imanol, como el Bala... Y ellos nos dan esa tranquilidad que nos hace falta a los jóvenes.

P. De los dos primeros, el del debut como compañero de Alaphilippe en el Deceuninck, y el de su debut con el Movistar, salió diciendo que lo importante era aprender. Quizás con el tercero ese discurso ya no valga, ¿no?

R. Sí, sí. Ya tengo 26 años y no puedo ir a por el maillot blanco de joven, jejeje, pero si no soy un corredor de 23 años tampoco soy un corredor de 28 o 30, que ya lleva cuatro, cinco o seis Tours y ya va más preparado. Es verdad que en los dos Tours que he corrido he aprendido muchísimo... Pero, nada, estamos aquí para dar lo mejor.

P. Esta visión de crecimiento lento, de aprendizaje permanente, choca con los nuevos ciclistas que llegan, que parece que han nacido aprendidos, incluso Primoz Roglic, que es más viejo pero en el ciclismo lleva nada, por no hablar de Tadej Pogacar o del Juan Ayuso que asoma con ganas de comérselo todo...

R. En algún punto espero que se puedan equilibrar las dos curvas, la cima que alcance yo con mi crecimiento lento con el tope al que lleguen ellos a toda velocidad. Quitando a alguno, siempre en España pocos de los grandes corredores que ha habido han destacado de jóvenes. Sí que es verdad que Alejandro ya destacó a los 22-23 años o Contador, que ganó el primer Tour a los 24, pero otra gente muy buena han destacado un poco más maduros. Hace falta, hace falta conocer carreras, conocer el Tour... Es fundamental para ganarlo, pero bueno ya sabemos que hay pogacares que a los 22 años ganan su primer Tour.

P. Y jóvenes de 18, como Juan Ayuso, que quieren comérselo todo…

R. Es otro muy joven con una progresión muy buena, pero, bueno, yo no soy de esos. Sí que es verdad que cuando tenía 23 años fui segundo en la Vuelta, pero era la Vuelta...

P. Hizo usted una gran etapa en Andorra, ganándole la etapa a Superman López, y la afición se ilusionó como hacía mucho tiempo que no se ilusionaba con un ciclista. ¿Pensaba interiormente que no era para tanto?

R. No, hombre, tampoco era eso. He trabajado para eso... No sé...

P. Todo empezó antes, en abril, con una gran fuga en la Vuelta al País Vasco que hizo entrar a Roglic en crisis. Se dispararon los elogios y las comparaciones con Contador... Y después usted sigue progresando, pero quizás choca con los deseos de la afición de tener resultados grandes ya.

R. A veces no es todo tan lineal, no. A veces pasan cosas. Cambias de equipo, cosas externas a la preparación... Pero tampoco me quiero excusar con eso. Soy de maduración lenta, ya.

P. Este Tour comparte liderazgo con el fichaje estrella del equipo, Superman López, que se lleva el dorsal en uno... ¿No le habría gustado tener más peso?

R. No, el equipo siempre hace eso, siempre intenta que haya más de un líder en el Tour y creo que nos viene bien por..., no sé... En el Tour puede pasar de todo perfectamente. Una caída en la primera semana que te deja medio out, pues si tienes otro corredor del equipo que puede optar a la general, tú, descolocado ya, puedes ayudarle o intentar ganar una etapa o... Es eso, el ir dos o tres líderes en un equipo es necesario y fundamental

P. ¿Los celos inevitables, los piques, que siempre se despiertan entre cracks serán un precio obligado a pagar para lograr esta tranquilidad?

R. Yo creo que sí, creo que es mejor para el equipo, pese a eso.

P. Su quinto puesto le supo a poco, aunque era su objetivo en 2020, ¿para 2021, en qué piensa?

R. Este año me gustaría mejorar, me gustaría estar en el podio tanto del Tour como de la Vuelta, de las dos, y hemos trabajado para eso. Son mis objetivos claros este año...

P. Ir a rueda aguantando más que el año pasado es una forma de llegar al podio. Otra es siendo más agresivo, con ataques...

R. Este año tenemos que jugar con estrategias un poco más agresivas que el año pasado, sí. El año pasado [el Tour comenzó el 29 de agosto, dos meses más tarde de las fechas clásicas] veníamos de la Vuelta a Burgos y del Dauphiné, donde no encontramos el ritmo, y yo, por mi parte, creía precipitado hacer algunos ataques que no debía en momentos inoportunos.

P. ¿Se portó, entonces, como el antiEnric Mas, porque usted de más joven destacó por su insolencia ante los grandes, por su valor de atacar y de equivocarse atacando, aunque le costara caro?

R. Sí, tenía ese miedo el año pasado.

P. ¿Volverá a ser el Mas de irse y que me sigan si pueden?

R. Eso, eso, este año es diferente. Confío, claro. A no ser que aparezca alguien y me pasen todos por encima... No, no, ya digo, este año será diferente.

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