Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Madrid con más toque

Con cinco centrocampistas, el conjunto de Zidane firmó ante el Valencia su duelo con más combinaciones desde septiembre de 2018 e Isco su partido con más pases desde que llegó al Real

Isco  conduce el balón ante Gayá y Kondogbia.
Isco conduce el balón ante Gayá y Kondogbia. Getty Images

A algunos jugadores del Real Madrid les sorprendió la alineación que dispuso Zinedine Zidane para enfrentarse al Valencia en las semifinales de la Supercopa de España (1-3). Esperaban a Rodrygo, en lugar de Modric, acompañando a Jovic. El volante croata completó junto a Isco, Fede Valverde, Kroos y Casemiro una línea de cinco centrocampistas que ofreció una versión muy dominante desde el balón y la presión en campo contrario. Los 789 pases que dio el Madrid supusieron su registro más alto de esta temporada. También el acierto en las entregas, un 92%, es el más elevado del curso. Hay que remontarse a septiembre de 2018, con Julen Lopetegui en el banquillo, para encontrar una cifra superior de pases, 870 contra el Leganés.

La actuación del Madrid ejemplificó su capacidad para jugar cualquier tipo de partidos. Si para el Barcelona cualquier matiz en el estilo supone una traición a la obra de Johan Cruyff, o para el Atlético querer dar un paso adelante implica salirse de los rasgos de identidad que marca Simeone, el Madrid no tiene problema alguno en cambiar de pelaje. Históricamente nunca le dio importancia a consolidar un sello futbolístico y Zidane sigue ese trazo. Lo mismo plantea un partido cerrado y de repliegue como hizo en el Sánchez Pizjuán (0-1), que se despliega en campo contrario como se vio en el Camp Nou (0-0) con Isco jugando por detrás de Benzema. Lo que se vislumbró en el estadio Rey Abdullah fue un equipo muy superior frente a un rival al que ya sometió en el primer tiempo del partido de Liga disputado en Mestalla (1-1) con una alineación en la que sí jugo el brasileño Rodrygo.

Sin extremos

Zidane eligió esta vez disponer de un equipo sin extremos, con menos profundidad, pero con mucho control y ritmo de balón. La decisión de alinear a Isco y Modric tuvo que ver con esto último, y ante las ausencias de Bale y Benzema, con que ambos tienen gol. El plan le salió redondo. El malagueño y el croata respondieron a su entrenador con un partido soberbio con la pelota y sin ella. Ambos marcaron y a falta de 10 minutos, con 3-0 en el marcador, aún seguían martilleando con la presión adelantada la salida del balón del Valencia.

Con Luis Enrique en el palco, el partido de Isco fue muy significativo desde las zonas que ocupó. Se movió con libertad por el centro del campo y por la mediapunta para establecer su récord de pases (102) y de pases buenos (96) en cualquier partido con el Real Madrid en todas las competiciones desde que llegó a Chamartín en 2013. Fue un jugador concreto en las transiciones. Salvo en algunas acciones en el área, no cayó en el sobeteo de la pelota y en arabescos innecesarios. “Estuvimos trabajando un partido de muchos movimientos y cómo permutar posiciones entre Modric y yo. Así vino el segundo gol”, relató el uruguayo Valverde. El plan de Zidane también contempló el intercambio de posiciones entre Isco y Modric, con Casemiro de guardián de todos. “Quizá nos falta algo de profundidad cuando tienes cinco centrocampistas, pero hemos tenido el control del balón. Fue un partido para probar y hemos demostrado que sí podemos jugar así ante un equipo difícil”, revelo el mediocentro brasileño.

Las estadísticas de Media Coach dicen que el Valencia es uno de los equipos que más cerca de su área planta la defensa. Esto potenció el plan de Zidane de adelantar la presión. “Cuando ellos recuperaban la pelota tenían muchos metros hacia nuestra portería y les hemos desgastado. El equipo ha perdido pocos balones y ha tenido mucho control del balón”, analizó Carvajal.

Que Isco y Modric formaran en el once titular también tuvo que ver con la gestión de los egos del vestuario para lograr que todos sus futbolistas estén enchufados ante las exigencias del calendario. Zidane está empeñado en hacerles ver a ambos que siguen siendo dos futbolistas muy importantes y por los que siente debilidad. En el club, hay quien tras el partido recordaba que en la final de la Champions de Kiev, ante la Juventus, ya apostó por Isco cuando al que se esperaba de inicio era Bale. Que Marcelo y Mariano disputaran los últimos minutos del partido también está enfocado a que perciban que en la final puede echar mano de ellos en cualquier momento.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información