FASE FINAL DE LA LIGA ACB

Una Penya de chavales sublima el regreso del baloncesto

El equipo badalonés, sin Prepelic y con siete jugadores de la cantera, hace sufrir al Barça (96-92) en el primer partido después de 100 días. El Baskonia arrolla al Bilbao (64-87) y Unicaja supera al Tenerife (70-83)

Dimitrijevic y Higgins, en el Penya-Barça, en Valencia.
Dimitrijevic y Higgins, en el Penya-Barça, en Valencia.Manuel Bruque / EFE

El baloncesto asomó en L’Alqueria de Valencia después de 100 días en el limbo. Lo hizo sin público, en medio de una colección de extraordinarias medidas sanitarias de prevención y un formato tan exigente como atípico tratándose de la Liga en cuestión. Un estado de cosas que, en sí mismo, ya se daba por más que satisfactorio. Pero hubo mucho más, la valentía, la determinación y la calidad de un equipo plagado de chavales. La Penya, sin su figura, Prepelic, contra todo pronóstico y pese a un flojísimo inicio, acabó vendiendo muy cara su derrota ante el potentísimo Barça (96-92).

Los dos equipos catalanes fueron los elegidos para dar el primer paso al frente acompañados de una banda sonora intimista, salpicada por los aullidos de las zapatillas deslizándose sobre el parquet y las vociferantes consignas de los entrenadores que tronaban en el vacío del pabellón.

El Barça salió como un tiro ante un Joventut fuera de foco, dejado de la mano de Prepelic, ausente a causa de unas molestias en los gemelos. Y el Barça, sin Delaney, que abandonó el equipo cuando empezaba la pandemia en marzo, tampoco contó con Heurtel, descartado por Pesic, que probablemente optara por dosificar al base francés. Y Pau Ribas se marchó a Barcelona para asistir al nacimiento de su hija Duna.

De cualquier forma, el equipo azulgrana desmadejó de inicio a la Penya. El 16-2 para empezar confirmó más allá incluso de las estimaciones previas al partido la enorme superioridad de los azulgrana. Mirotic tanteó durante los primeros compases y no lanzó, y anotó, hasta el octavo minuto. Claver y Higgins ejercieron de estiletes y torturaron a la defensa del Joventut, ya puesta en cuestión en aquellas primeras 23 jornadas ligueras previas al parón del 8 de marzo.

La Penya, como todos, llegó a Valencia con la ocasión de hacer borrón y cuenta nueva en este formato que parte de cero y en el que cinco partidos de liguilla dan o quitan el pase a las semifinales. Pero las limitaciones del arsenal del que dispone Carles Duran son palpables y, para colmo de males, la Penya también perdió en estos meses a dos jugadores relevantes, Harangody y Wroten.

En la peor situación, con el letón Zagars, su segundo base, recuperándose de la torcedura de tobillo que sufrió nada más salir a la cancha, la Penya dio un primer aviso. Lo hizo de la mano de dos jugadores insospechados, el más veterano, el pívot serbio de 34 años Stevic, y uno de los más jóvenes, el escolta de 21 años, Pep Busquets. Duran dio minutos a los siete canteranos de su plantilla. Además de Busquets, destacó el ala-pívot de 19 años Arnau Parrado.

El Joventut empató el partido a 21 tras endosarle un parcial de 5-19 al Barça. En ese aspecto, el equipo de Pesic mantuvo la tendencia a los vaivenes que ya le atribuló durante los primeros meses de la temporada. Pesic volvió a contar con Hanga como base, con los relevos del canadiense Pangos, que debutaba esta temporada tras una lesión, y de Bolmaro, el argentino de 19 años que esta campaña se presenta al draft de la NBA.

El Barça recuperó su ventaja con la misma velocidad con que la perdió, con un parcial demoledor, 23-5, para dar la sensación de que encarrilaba la victoria: 44-26. Sin embargo, quedaban dos grandes piruetas. El equipo de Pesic, aprovisionado por Mirotic, Kuric, Higgins, Abrines en ataque, descuidó su defensa. Le perdió la pista especialmente al ala-pívot irlandés Conor Morgan, al que acompañó con dos triples Albert Ventura. El Barça dominaba por 19 puntos en el inicio del último cuarto (76-57). Pero la Penya dominó el rebote, el entrejuego y acabó poniendo contra las cuerdas a su rival. La ventaja se fue estrechando, el Barça jugaba cada vez peor, errático en defensa, blando de manos y sin ideas en ataque. El Joventut se puso a tiro de piedra (92-90) a falta de 27 segundos y volvió a ponerse a esa distancia a falta de 10. Mirotic acabó de sellar el triunfo azulgrana desde la línea de tiros libres. El Barça respiró tras el sofocón y la Penya, de haber existido público en el pabellón, hubiera salido entre los vítores que mereció de sobras su arrebatador baloncesto.

Regresos triunfales de Vildoza y Granger

Vildoza y Granger, dos jugadores que salían de largas ausencias a causa de las lesiones, lideraron al Baskonia con su formidable actuación. Su contundente triunfo en el derbi ante el Bilbao (64-87) cerró la primera jornada. Vildoza, que llevaba seis meses sin jugar, sumó 20 puntos, con cinco de siete en triples, cinco rebotes, cinco asistencias, tres robos, tres tapones y un 30 de valoración. Granger, que todavía llevaba más tiempo inactivo, anotó los cuatro triples que lanzó y aportó 12 puntos, tres rebotes y cinco asistencias. El Bilbao, que empezó a muy buen nivel, se desplomó a partir del tercer cuarto, cuando Vildoza y Granger entraron en combustión.


Unicaja desarbola al Tenerife

Unicaja desarboló a Iberostar Tenerife (70-83). El triunfo del equipo de Málaga fue concluyente. Prevaleció su soltura ofensiva, su afilada estrategia en la búsqueda de los triples, con un festival del polaco Waczynski, letal desde la máxima distancia con cuatro aciertos en otros tantos lanzamientos para un total de 17 puntos.

El también polaco Mekel dio 10 asistencias y no cometió ninguna pérdida, en su importante duelo con Marcelinho, que dio nueve asistencias y perdió cuatro balones. Unicaja administró con soltura una ventaja que fue pronto de 10 puntos y solo decreció ligeramente en el tercer cuarto cuando los de Vidorreta apretaron en su defensa en zona (52-57). Pero el equipo de Luis Casimiro retomó el vuelo con una demostración de poderío de sus pívots, Gerun, de Ucrania, y Elegar, de la Guayana. En cambio, Shermadini no pudo alcanzar su nivel habitual y el Tenerife perdió claramente el duelo cerca de los aros. La diferencia se hizo todavía mucho mayor y Unicaja, muchos minutos antes del final, con un 74-58, dejó listo para sentencia su primer triunfo.


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