FASE FINAL DE LA ACB

La ACB busca al campeón de la excepcionalidad

La Liga Endesa se reanuda 100 días después con un torneo exprés, con 33 partidos en 14 días y cargado de incógnitas, que pone jaque el dominio de Madrid y Barça

Llull, Garuba y Tavares, en el entrenamiento del Real Madrid
Llull, Garuba y Tavares, en el entrenamiento del Real Madrid

Cien días después de la última jornada disputada en la antigua normalidad, regresa el baloncesto en España con una fase final inédita y “excepcional” como la ha titulado la propia ACB. Valencia, con L’Alquería y La Fonteta convertidas en una burbuja sanitaria contra el coronavirus, acoge un torneo exprés de 33 partidos en 14 días para proclamar al campeón liguero de la desescalada. “Tendrá una legitimidad del 300%. Habrá aguantado todo”, señala el presidente de la Liga, Antonio Martín, que plantea la reanudación como un ejercicio de fuerza y “un golpe en la mesa”.

Los 12 primeros equipos de la clasificación inician la carrera por el título divididos en dos grupos de seis. Siguiendo el criterio de emparejamientos equivalente a un playoff, en el grupo A estarán: Barça (1º), Iberostar Tenerife (4º), Bilbao (5º), Baskonia (8º), Unicaja (9º) y Joventut (12º); y, en el grupo B: Real Madrid (2º), Casademont Zaragoza (3º), Morabanc Andorra (6º), Valencia (7º), San Pablo Burgos (10º) y Herbalife Gran Canaria (11º). El primer clasificado de cada grupo se cruzará en semifinales con el segundo del otro, a partido único, y de esos emparejamientos saldrán los dos finalistas. Una especie de Copa a lo grande, por asociación de ideas; un Eurobasket o un torneo olímpico, por semejanzas en el recorrido; un baloncesto de supervivencia y resistencia en tiempos de pandemia, con el mérito de haber levantado el vuelo cuando la Euroliga y 27 ligas más en toda Europa bajaron la persiana a la temporada.

Comienza un experimento sin referencias que pone a prueba la jerarquía de los grandes, con menos margen para imponer su rodillo. A lo largo de la historia, Real Madrid y Barça se han repartido 53 de las 63 Ligas disputadas (35 para los blancos y 18 para los azulgrana). Pero en el territorio de lo desconocido, la gloria parece democratizarse al acortarse el tiempo y la distancia, al estar a solo siete partidos.

En esa pelea asoman Valencia —anfitrión sin afición, pero con la memoria reciente del título de 2017—, Baskonia, Unicaja y Joventut, los otros campeones en el palmarés del torneo, junto al ausente Manresa. Y también proyectos sólidos como el construido por Txus Vidorreta en Tenerife en torno a Marcelinho Huertas y Giorgi Shermadini, bloques intrépidos como el Bilbao de Álex Mumbrú o el Zaragoza de Porfirio Fisac —el más castigado por las bajas— y aspirantes a la utopía como Andorra, Burgos y Gran Canaria. Entre los cabezas de serie, el Madrid busca su tercer triplete nacional (Supercopa, Copa y Liga) tras los de 1985 y 2015, una conquista que supondría el 20º título en las nueve temporadas de la era Pablo Laso. Mientras, el Barça de Svetislav Pesic persigue un alirón que no canta desde 2014, en tiempos de Xavi Pascual.

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“Dada la situación actual que hemos vivido, seguro que nadie ha pensado en esas cuentas”, apuntó Sergio Llull entre el tropel de mensajes por videoconferencia de los protagonistas para intentar aminorar la distancia social. “Cuando se cancela una competición como la Euroliga y la ACB se ve obligada a cambiar el formato... Si ganas no puedes decir que has hecho un año perfecto y si el Barça no gana, tampoco sería como un año en blanco. Ha habido muchas cuestiones extradeportivas”, explicó el base del Real Madrid en una reflexión proyectada a modo de asterisco en el palmarés. “Estamos en una competición única, que no se ha dado en la historia del baloncesto en Europa y hay que adaptarse. De inicio son cinco partidos en nueve días y, tanto nosotros como los demás equipos, no estamos a tope después del confinamiento. No es fácil jugar cada dos días, pero si quieres lograr algo especial tienes que dar algo especial”, sumó Pesic desde el Barça.

Se reanuda la competición con unas cinco semanas de pretemporada (37 días de media entre el primer entrenamiento individual y el primer partido oficial). En este tiempo, los jugadores estuvieron 64 días sin pisar un parqué ni lanzar a canasta y 85 días sin entrenar en formato cinco contra cinco. “Estamos todos los equipos en un mismo nivel, y puede ganar cualquiera el torneo”, resume el baskonista Shengelia, entre los rumores de su inminente marcha al CSKA. “Todo es una incógnita. Sobre todo cómo llegan físicamente los equipos. Eso es peligroso para nosotros. Si tienes uno o dos despistes puedes quedarte fuera de los partidos decisivos”, prosigue Llull. “Es algo muy extraño y, mentalmente, exige un esfuerzo importante”, completa el base madridista. “Ha habido una rápida evolución mental en estos días y ya hemos encendiendo la alarma competitiva”, añade San Emeterio, que estos días celebra el décimo aniversario de la célebre canasta con la que le dio al Baskonia su tercera Liga. Desde aquel 2010, seis títulos del Madrid, tres del Barça y el mencionado del Valencia en 2017.

“El campeón va a tener que ganar durante 14 días consecutivos, llegar vivo hasta el final e intentar no tener lesiones. Es lo más parecido a un Campeonato de Europa de selecciones”, señala Laso. “En torneos como Mundiales, Juegos o Europeos es clave la preparación y la concentración. Si los jugadores están con ganas, todo va bien”, completa Pesic. Las incógnitas se despejan desde hoy en el pabellón de La Fonteta en Valencia.


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