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De Jong mira como Xavi

El medio holandés entendió en el Ajax que para dominar el juego debía mejorar su visión perimetral

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De Jong conduce el balón en el Barça-Mallorca. Getty

El estirado Frenkie De Jong (Arkel, Holanda; 22 años) fue un niño menudo y enjuto que hacía virguerías en el Willem II. “Nos fijamos en él porque tenía explosividad, chispa y se movía muy bien”, recuerda Ruben Jongkind, exresponsable de la cantera del Ajax, siempre bajo la batuta de Johan Cruyff, y ahora coordinador de la cantera del Volendam. Pero cuando llegó al club ajacied y le recomendaron que debía levantar la cabeza con la pelota entre los pies, se llevaron una sorpresa desagradable. “Prefiero regatear porque así me voy de quien quiero”, vino a replicar De Jong.

Unos años más tarde comprendió que no tenía razón y con trabajo y dedicación se convirtió en el futbolista total de hoy. Culpa, en parte y sin que él lo supiera, de Geir Jordet, director del departamento de psicología de la liga noruega, autor del doctorado sobre el papel de la visión, la percepción y la anticipación en el desempeño del jugador de élite. O, lo que es lo mismo, la relación entre el número de veces que un futbolista escanea los alrededores antes de recibir la pelota y la productividad del uso del esférico. Relación con el espacio y la pelota que ha llevado a De Jong al Barça, también a su primer clásico ante el Madrid. “Se ve en la atmósfera que va a ser un partido especial. Será emocionante”, cuenta el jugador; “he visto la mayoría de los clásicos y jugarlo será diferente”.

El cambio de Frenkie se dio a los 16 años, poco después de que Jordet acudiera al Ajax para trabajar la visión periférica. “Desde 1999, he recopilado vídeos de primeros planos de 200 jugadores encuadrados entre los mejores del mundo”, explica Jordet, que hace sistemas de seguimiento y de entrenamiento de simulación digital. “Después de ese trabajo y de colocarle en posiciones distintas, Frenkie cambió”, recuerda Jongkind; “empezó a jugar con sus compañeros y, como tenía tanta técnica, no le resultó difícil fabricar un fútbol inteligente. Además, hizo un esfuerzo físico con los entrenadores para que sus fundamentos se pudieran realizar”. Dicho y hecho porque en la cantera del Ajax nunca ha habido un jugador con números tan impresionantes en casi todos los apartados, como la altura de salto, la velocidad en 30 metros, la capacidad aeróbica… “Ya quería ser deportista de élite”, dice Jongkind.

Tal fue el cambio de actitud, que en el club aún recuerdan las interminables charlas de Frenkie junto a De Ligt y Carel Eiting, que alterna el primer equipo con el filial porque arrastra una lesión y al que pusieron el apelativo de Profesor. “Yo no sabía entonces quién era De Jong”, reconoce Jordet; “pero estoy muy impresionado con su escaneo, su percepción visual y su toma de decisiones. Es uno de los líderes mundiales porque además de leer como pocos, es capaz de reaccionar a la información sobre lo que está por suceder y no lo sucedido”. En los estudios de Jordet de hace una década, se resaltaba a Lampard, con un escaneo (mirar alrededor levantando la cabeza) de 0,63 veces por segundo antes de recibir, y Gerrard (0,61) como los líderes en la Premier. En LaLiga, Xavi llegó a un promedio de 0,83, la misma cifra en la que se mueve De Jong. “El hallazgo más interesante en Xavi fue que cada vez que no había escaneado antes de recibir le devolvía el balón al jugador que se lo había pasado”, cuenta Jordet. Xavi lo tenía claro: “Piensa rápido, busca espacios”.

“De Jong tiene la escuela holandesa en la cabeza. Asegura la tenencia de la pelota y garantiza el pase por su gran entendimiento del juego. Incluso cuando da un pase puede ser segundo receptor. Recupera y es inteligente para marcar la pausa”, le describió Menotti en el diario Sport. Jorge Valdano va más lejos: “El Barça tiene el defecto de acomplejar a muchos jugadores que no se han criado en su órbita. Y De Jong es un desacomplejado. Le favorece muchísimo a su juego”. Se suma Ronald de Boer, que también trabajó con él en la cantera del Ajax: “Puede aprender mucho y mejorar. Como en el pase más largo”.

Sus números asombran: es el jugador del Barça que más pases da en campo rival (650 por 537 de Busquets) y el segundo de LaLiga tras Banega (728). Asimismo, es el segundo en dar más pases buenos (880, precedido por los 964 de Piqué) y el quinto en LaLiga, estadística liderada por Banega (también con 964). “Tiene un plano del partido en la cabeza. Muchas veces, antes de recibir la pelota, ya tiene la decisión tomada”, le elogia Valdano. “Estoy muy orgulloso por cómo ha encajado en el Barça. Pensaba que De Ligt lo haría antes en la Juve”, señala De Boer. Y es que De Jong también es el segundo azulgrana en recuperaciones (84), tras Piqué (102). A cambio solo ha rematado dos veces a portería [una fue gol al Betis], territorio de Messi (24).

Ahora le puede la excitación del clásico: “Tener los mismos puntos aumenta la presión. No puedo esperar más”, añade De Jong, ya con el radar puesto.

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